Las estrategias de las empresas familiares para la recuperación económica

Las empresas familiares tuvieron que hacer más eficientes los procesos operativos. Foto: Shutterstock

Las acciones se alinean a temas en materia ambiental, social y de gobierno.

En México y en el mundo las empresas familiares representan un papel sustancial y son clave para la recuperación económica. Durante la pandemia de Covid-19, la resiliencia, la necesidad de transformar el negocio e incorporar tecnología han sido claves para que la compañía continúe.

De acuerdo con el estudio “Dominando un regreso realizado”, elaborado por KPMG Private Enterprise y STEP Project Global Consortium, las empresas familiares han enfrentado los retos de la pandemia con estrategias como trabajo a distancia, análisis y recorte de gastos de oficina, diferimiento de pagos, en su totalidad o parcialmente a proveedores en pasivos por deuda y reducción o diferimiento de pagos a ejecutivos de la compañía.

En entrevista para El Economista, Jesús Luna, socio Líder de Private Enterprise y Empresas Familiares de KPMG en México, las empresas familiares tuvieron que ajustar su modelo de negocio, haciendo uso de la tecnología e incorporándose al comercio digital. También tuvieron que hacer más eficientes los procesos operativos, así como ajustarlos, e incorporar y robustecer temas de gobierno y de corporativo para ser más institucional.

Otro tema importante fue la gestión de riesgo empresarial, pues las compañías tuvieron que hacer un análisis robusto de los riesgos estratégicos: de capital humano o tecnológico, impulsándolas a explorar diferentes productos y servicios, o atender necesidades específicas de los consumidores, así como modificar procesos para tener un modelo digital.

Jesús Luna precisó que la pandemia disminuyó los ingresos de 67% de las empresas en las Américas (América del Norte, Central, Sur y El Caribe), 22% permaneció sin impacto y únicamente 11% aumentó los ingresos.

El especialista detalló que las estrategias realizadas por las empresas familiares están dadas por dos factores principales: el liderazgo y la propiedad accionaria de la familia.

“La tendencia accionaria de la familia en las compañías es alta, en promedio más de 90% de dichas acciones se encuentran en poder de la familia”, lo cual aumenta la autoridad para definir y dirigir decisiones estratégicas.

Acciones para la reactivación

Jesús Luna detalla que para la reactivación económica, las empresas familiares alinean estrategias centradas en materia ambiental, social y de gobierno, principalmente desde la responsabilidad social, transformación del negocio y un ejercicio de paciencia.

Ahora las empresas se centran en atender el impacto de la pandemia en su capital humano y la comunidad en la que operan, es decir “cuidar su salud y proteger a los colaboradores”, pero también cuidan los intereses y necesidades de accionistas, clientes y proveedores.

Aquí es donde la responsabilidad social se hace presente, pues las nuevas generaciones se interesan más en compañías que atienden temas ambientales, lo mismo pasa con los inversionistas, quienes pedirán que la empresa revele las acciones que están tomando en torno al medio ambiente y eso será una decisión para invertir en la compañía.

Asimismo, la pandemia detonó acciones y estrategias que las llevó a transformarse e identificar riesgos que anteriormente no estaban contemplados.

Por último, las compañías están ejercitando la paciencia; “hacen un alto para analizar los efectos de la pandemia en la compañía y conocer qué hace la competencia y así ajustar el modelo de negocio o aprovechar las oportunidades que están surgidas en la actual crisis, buscando en todo momento la permanencia del negocio a largo plazo, con una sucesión oportunamente planeada”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario