De empresas sociales en México, 68% ofrecen soluciones para resolver necesidades

Se realizó el primer Censo de Empresas Sociales en México. Foto: Especial

El emprendimiento ya no se concibe solo como una opción para generar dinero, sino que se busca hacer un cambio en la sociedad y muestra de ello es el aumento de empresas sociales en México, de las cuales 68% se enfoca en vender productos o servicios que atiendan una necesidad, revela el primer Censo de Empresas Sociales en México.

El Censo, realizado por Disruptivo TV en colaboración con 15 aliados del ecosistema emprendedor, revela que la necesidad por atender problemáticas, es el principal foco de 68% de los emprendimiento sociales, mientras que para 21% su enfoque es incluir a grupos vulnerables en su cadena de valor; para 6% ayudar a grupos vulnerables para que puedan emprender, mientras que 5% lo hace bajo el concepto de “otro”.

Esto se traduce en ingresos positivos para la organización, que más que ser vistos como ganancia secomocia, permiten tener convertirse en sostenible y seguir dejando impacto en el entorno. Por ejemplo, 20% de estas empresas genera más de 10 millones de pesos, mientras que 35% hasta 1 millón de pesos, 32% de 1.1 a cinco millones de pesos, y 13% de 5.1 a 10 millones de pesos.

“Hay muchas empresas sociales que generan buena cantidad de ingresos, incluso mayor a los emprendimientos tradicionales”, dijo Roberto González Barrón, jefe del Centro Nacional de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa de la UNAM, durante la presentación del Censo.

Además de estos ingresos y ayuda a la sociedad, estas empresas son las responsables de 91,141 empleos directos y de haber beneficiado a 25,593 pequeños productores. Asimismo, 2 millones 512,058 árboles se han salvado por ellas y se han construido más de 2,000 viviendas.

De total de las empresas sociales, 39.2% son lideradas por mujeres y 19% han sido fundadas exclusivamente por talento femenino.

Los resultados

Sobre las actividades en las que más se enfocan los emprendedores sociales, 93% se concentra en el medio ambiente, inclusión de poblaciones vulnerables, empleo/ inclusión laboral, y educación.

En relación al medio ambiente, el trabajo ha permitido ahorrar 2 millones 030,274 toneladas de CO2, 110 millones de pesos en ahorro para usuarios de energías limpias, 405 millones 404,945 litros de agua salvados por recuperación pluvial y ahorro en proceso de manufactura, y 18,559 hectáreas de campo han sido potencializadas y libres de fertilizantes.

También se han podido instalar 13,000 servicios básicos en las comunidades y se han construido 2,306 viviendas.

En ámbitos de salud, se han ofrecido 113,967 terapias médicas y dentales, así como 4,600 donaciones de sangre.

Todas estas acciones se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular con el 8 de trabajo decente y crecimiento económico (43%); el 10 de reducción de las desigualdades (27%); el 12 de producción y consumo responsables (26%); 5 de igualdad de género (21%) y el 1 de fin de la pobreza (20), principalmente.

Los retos

Aunque el interés crece, los emprendimiento sociales enfrentan diferentes retos, principalmente el del financiamiento.

En 2019, se captó en conjunto un monto de 1,026,357,329 pesos, a través de diversos esquemas, desde inversionistas ángeles hasta crowdfunding, pero sólo 53% reportó haber recibido financiamiento.

Los inversionistas ángeles son las principales fuentes de financiamiento (45%), seguido de los fondos de inversión (42%), amigos y familiares (40%) y crowdfunding (28%).

Otro 29% recibió fondeo de alguna institución gubernamental, de los cuales 55% fue del extinto Inadem.

“Hoy hay más de 20 instituciones que ofrecen programas de impulso y acompañamiento que se adaptan a las necesidades de las empresas sociales”, indica el censo.

A esto se suma otro problema es que en la legislación mexicana no existe un marco regulatorio específico para este tipo de empresas, ni una figura jurídica particular, por lo que se constituyen a través de diversos esquemas.

La buena noticia es que 94% de las empresas sociales del país están legalmente constituidas y 58% lo hace bajo la figura de S.A.P.I de C.V (Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable).

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario