La empresa que enaltece los bordados mexicanos

Las artesanas tienen hasta 90% de la venta de los productos. Foto: Cortesía

Liliana Ceballos Ocaña dejó su trabajo de oficina para convertirse en emprendedora y apoyar a las artesanas mexicanas. En el 2015 creó Entretejiendo Voces, empresa que comercializa productos artesanales y empodera a la mujer indígena.

Su relación con las mujeres artesanas viene desde la niñez —su mamá es originaria de Chiapas—, pero fue hasta que realizó su servicio social de diseño textil en una comunidad indígena cuando se dio cuenta de que lo que realmente quería era apoyar a estas mujeres.

En una exposición artesanal de Puebla conoció a un grupo de mujeres, a quienes después contactó por redes sociales y con quienes inició una relación laboral. “Desde la primera visita les di un taller de teoría del color y nuevos productos”, dijo Liliana en entrevista a El Economista, quien añadió que el objetivo es “enaltecer la cultura indígena mediante estos productos”.

Desde entonces trabaja con un grupo de 15 artesanas del estado de Puebla, del municipio de Hueyapan. “Trabajamos en conjunto para tener productos mordernos, pero sin perder el origen de las tradiciones y bordados”.

Capacitación para la vida

Liliana también da talleres de estandarización de medidas y costos de productos para ser más competitivos en el mercado. Uno de los objetivos es que las artesanas estén capacitadas para que innoven y creen su propio negocio.

“Ellas tienen su propia marca, el nombre del grupo es Citlaltzin, nombre náhuatl que significa ‘estrellita’ y se pusieron así porque, como las estrellas, quieren ser conocidas por mucha gente”.

Las ventas

Los productos son hechos a mano por las artesanas y usan procesos sustentables y tintes naturales, que cuidan el medio ambiente. Aunque quien diseña los artículos es Liliana, cada vez más artesanas jóvenes se atreven a crear sus propios bordados y colores.

“Ellas saben sacar sus costos y me dicen el precio, yo ya no me meto en eso, porque antes fueron capacitadas para poder hacerlo en cuanto al tiempos de producción, materiales que utilizaron y mano de obra. Ellas me lo venden y yo lo comercializo”.

En cuanto al porcentaje de ganancia que obtienen las artesanas, varía
dependiendo de la prenda, pero en promedio es de 40 hasta 60%, en productos tradicionales, que son completamente diseñados por las artesanas, 90% es para ellas y el resto para gastos de logística.

Los productos se comercializan en línea, a través de la página Kichink, pero también en ferias y bazares itinerantes, en la Ciudad de México, aunque Instagram se ha convertido en una plataforma importante para la empresa.

“Nuestro producto estrella ha sido el quexquémitl, que la mayoría conoce como poncho y tiene un costo desde 900 hasta 2,500 pesos, de acuerdo con el material y los colores, porque algunos colorantes son más caros que otros, como la grana cochinilla y el añil , que son tintes naturales que llevan un proceso más complicado”.

Empoderamiento y seguridad

Liliana comentó que el textil y la venta de productos es la base principal de la economía de las artesanas. Con la venta de estos productos las mujeres pueden tener mejor calidad de vida, empoderarse y ser más independientes, “tener su propio dinero y llevarlo a casa, eso les da más seguridad”.

También les ha dado empoderamiento y seguridad, ya se animan a ir a otras entidades, como la Ciudad de México, ir a bazares y tomar clases de computación.

En estos tres años de trabajo en conjunto la calidad de vida de las artesanas ha mejorado, pero “aún falta mucho camino que recorrer, falta lograr que tengan un ingreso económico fijo mensual, ese es uno de los objetivos, porque el problema de la artesanía es que te puede ir bien en un bazar, pero al siguiente no tanto, siempre hay que estar moviéndose”.

Siguiente parada: España

Después de un acercamiento con Proméxico, Entrejiendo Voces logró contactar a una boutique en Madrid y se realiza una selección de productos para comercializarlos en esa entidad.

También se hizo una propuesta para hacer una exposición en una galería de Madrid. “No sólo queremos llevar productos de Entretejiendo Voces, sino a otras marcas que también trabajan con artesanos para hacer una exposición que muestre los diseños y la riqueza cultural de México. Tuve la oportunidad de promover sus productos, quiero que personas de otras partes puedan conoce lo que hacen”.

Los objetivos para este año son consolidar la exposición y llevar a una artesana representante para que exponga sus productos. También se busca incrementar las ventas al doble, que el promedio mensual es de 15,000 pesos y en diciembre, cuando hay más ventas, llega a 30,000 pesos.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario