Emprender no es cuestión de suerte, es un modelo de negocio: Gabriel Posada

Gabriel Posada, director de Grupo Proyecta. Foto: Cortesía

Aunque pueda llegar a parecerlo, emprender no es fácil, dice Gabriel Posada, director de Grupo Proyecta, y nos cuenta las dificultades a las que se enfrentó como emprendedor.

Cualquiera que visite alguno de nuestros desarrollos en Puebla o Mérida podría pensar que para los 18 años que llevamos en el sector, hemos tenido mucha suerte. Pero no, emprender no es cuestión de suerte: es un modelo de negocio, hasta podríamos decir que es un estilo de vida.

Esta es mi experiencia como emprendedor y las lecciones aprendidas en este largo camino:

Los inicios de mi trayectoria laboral se remontan a la empresa familiar harinera. En el año 2000, decidimos que era hora de comenzar una nueva etapa empresarial y no resultó fácil cambiar el giro del negocio: tardamos alrededor de un año en definir cuál sería nuestro nuevo rumbo.

No basta con tener una idea: he aprendido que para emprender se necesita darle forma a ese primer boceto y aterrizarlo, hasta que se transforme en un proyecto viable y rentable. Debemos considerar que establecer un negocio va a ser difícil y no siempre obtendremos ganancias desde el comienzo.

Es por esto que a la hora de iniciar un emprendimiento es necesario tener una visión estratégica a mediano-largo plazo que nos permita hacer frente a las tormentas y a las malas rachas que probablemente afrontaremos a la hora del despegue.

No fue fácil dar el primer paso: nuestro negocio comenzaría con la compra de un terreno. Si nos hubieran dicho en aquel momento que éste se convertiría en la base de los desarrollos y comunidades que a día de hoy creamos, probablemente nos hubiéramos mostrado un poco escépticos.

Si bien saber que es en lo que te embarcas te da seguridad a la hora de invertir, mis hermanos y yo éramos novatos en el mundo inmobiliario. Considero que nuestro caso demuestra que esto no fue un impedimento, por el contrario, confirmó que todo se puede aprender.

Así que poco a poco nos fuimos sumergiendo en este mercado, aprendiendo de otros empresarios y amigos. El conocimiento y la experiencia van arribando poco a poco, conforme los proyectos evolucionan y crecen. Lo anterior sin olvidar que la planeación estratégica es indispensable a la hora de emprender.

Los aprendizajes se van generando progresivamente y nunca debemos perder de vista nuestros objetivos y estrategias. Sobre todo, hay que saber detectar y aprovechar las oportunidades para nuestro negocio, en la misma medida que aprendemos a distinguir los riesgos, aunque no siempre esto suceda sin equivocaciones. No olvidemos que emprender no es sinónimo de perfección, ni de crecimiento en muchas ocasiones, sino la clara ilustración de que de los errores se puede aprender.

Por último, me gustaría destacar que, para emprender, en mayor o menor medida, hay que innovar: es muy importante darle un diferencial a nuestro proyecto, que lo haga especial y nos garantice que vaya a prosperar. En nuestro caso, apostamos por nuevos desarrollos urbanísticos, planeados y sostenibles, que hagan de Puebla un mejor lugar para vivir.

Grupo Proyecta, que empezó como un emprendimiento familiar, ha crecido hasta convertirse en la empresa que somos hoy en día. Ahora bien, esto no significa que el camino ya esté recorrido, ¿quién puede saber los desafíos que nos esperan?, ¿o los nuevos proyectos que estamos por llevar a cabo? Quizás dentro de otros 18 años, esta historia tenga muchos más capítulos y enseñanzas que contar.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario