Empoderamiento, capacitación y formalidad, claves para impulsar el emprendimiento femenino

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Ser mujer emprendedora no es sencillo, estadísticamente ganan 15% menos que los hombres y la carga de trabajo en la casa, así como el cuidado de los hijos complica el que pueden emprender, de hecho sólo 36% de las mipymes son lideradas por mujeres, señalan datos de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa.

Por ello, en el marco del Día Internacional de la Mujer Emprendedora, que se celebra el 19 de noviembre es fundamental señalar que se requieren iniciativas para impulsar el talento femenino y empoderarlas, debido a que ocho de cada 10 mujeres que deciden iniciar un negocio lo hacen en la informalidad, revelan datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Informalidad

La informalidad limita el crecimiento del negocio, debido a que se tiene menos acceso a financiamiento, nuevos mercado y exportación. Además, las emprendedoras informales tienen 2.5 veces menos ingresos que las formales. Es decir, un emprendimiento formal registra ingresos de 9,535 pesos mensuales, mientras el que no lo es percibe 3,707 pesos al mes.

“Al no tener la necesidad de crecer tan rápido no es necesario tener una figura legal y fiscal”, comenta en entrevista Ana Cecilia Pérez Cristo, socia y directora de Emprendimiento en Victoria147.

Emprendimiento forma de obtener más ingresos

Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), en particular las fundadas por mujeres han sido las más afectadas durante la pandemia, sobre todo por los roles que desempeñaron en las labores del hogar y el cuidado de los niños que impidió que impide que se dedicarán 100% al negocio.

En general, muchas de las mujeres que emprenden son mamás, esto se debe a las facilidades que este tipo de empleos ofrecen. Del total de mujeres trabajadoras con hijos que laboran en la informalidad en México, más de la mitad, es decir, 4.8 millones (55 %) son trabajadoras por cuenta propia.

Ante el poco tiempo libre, las mujeres han optado por la venta directa, datos de la Asociación Mexicana de Venta Directa señalan que 73% de las personas que se dedican a este tipo de negocios son mujeres, en este sentido dicha actividad se está convirtiendo en una excelente fuente de ingresos para aquellas mujeres que no pueden cumplir con un horario fijo de trabajo y necesitan ajustarse a su propio estilo de vida.

Falta de capacitación y empoderamiento

La falta de capacitación en temas de administración y digitales, así como el no tener un registro contable y habilidades carecer de gerenciales también son factores que impiden que el negocio crezca, por ello se requiere que las mujeres accedes a programas de capacitación, sobre todo ahora que el e-commerce se ha convertido en una necesidad

Además, 68% de las emprendedoras no alcanza niveles de educación media superior, lo que significa una falta de conocimientos básicos sobre administración y desarrollo de negocios.

Pero la poca capacitación no es el único obstáculo para crear un negocio, la falta de empoderamiento también esencial, pues mientras un hombre se “avienta” a crear un negocio, una mujer lo piensa el doble o triple de veces. El miedo al fracaso suele ser predominante.

Ana Cecilia Pérez destaca que “una mujer para tomar una decisión de formalidad le lleva tres años, porque esperan la curva de aprendizaje y ver si el producto tiene aceptación en el mercado y entender los temas operativos”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario