Crean “libro azul” para mercado prendario

Foto EE: Araceli López

Rodrigo Guzmán e Iván Carrillo pretendían vender productos seminuevos en línea. Para fijar el precio de los artículos crearon una plataforma que determina el valor, considerando una serie de variantes. El software resultó ser de gran utilidad para las casas de empeño, que enfrentaban el mismo problema. Los emprendedores no sólo descubrieron un nuevo nicho de mercado, sino que crearon un producto escalable a otros sectores.

Así nació Crolio, una startup recién graduada del 500 Mexico City, cuya plataforma en línea resuelve una necesidad que tienen las más de 7,000 casas de empeño que hay en el país. El software ya es usado por 200 tiendas de cuatro diferentes empresas.

Iván Carrillo califica al software como “el libro azul” del mercado prendario, aún están en proceso para patentarlo. Para fijar un precio promedio, considerar factores como el estado físico, la cantidad de memoria, tamaño, demanda del artículo. El valor es consultado en línea, a través de la plataforma de Crolio, explica.

“Nosotros decimos que somos ‘el libro azul de los seminuevos’, como el que se utiliza para fijar el precio de los autos. En estas fórmulas siempre está el factor humano, que es quien da un precio conforme un valor emocional. Nosotros tratamos de quitar el factor humano del precio, para que sea la oferta y la demanda el que le dé un valor de mercado”, agrega.

Para acercar su producto a sus clientes objetivo, los emprendedores trabajan con asociaciones de casas de empeño. Antes de que termine este año estiman ampliar su cuota de mercado, para lo cual ya están en pláticas con otras cuatro empresas.

El objetivo el próximo año es tener 15% de cuota en el primer trimestre del año. El software, las actualizaciones y mejoras están incluidos, nosotros cobramos 599 pesos mensuales por cada tienda en el primer año”, explica por su parte Rodrigo Guzmán, cofundador de Crolio y director de Desarrollo de Negocios de la compañía.

Explica que han tenido contacto con inversionistas locales, de España y de Estados Unidos, que desean invertir en la compañía más que por el producto por el potencial de la tecnología que puede ser aplicada a otros mercados.

“Están interesados en lo que podemos hacer hacia adelante, no sólo hablar de las casas de empeño, si no de cualquier cosa relacionada a los seminuevos. Ellos –los inversionistas- ven potencial para hacer crecer el negocio en algo más grande, llegar a ser una compañía de un billón de dólares en América Latina”, confía Guzmán.

DURA COMPETENCIA

Crolio tuvo un proceso de aceleración de cinco meses en 500 Mexico City. En su selección, los fundadores consideran que influyó tener un prototipo de su herramienta validado por el mercado, y que fueron puliendo a lo largo del interinato y que les permitió además considerar llegar con él a otros mercados.

“El programa es bastante bueno para plantearse objetivos mayores, pero ahora la competencia –para entrar a la aceleradora- es muy fuerte respecto a cómo empezó. Hoy hay más gente emprendiendo y necesitas llegar con un producto validado, con potenciales clientes o interesados en tu producto para la gente pueda ingresar”, expone Rodrigo Guzmán.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario