Crisis económica y presupuestos reducidos, factores que afectan a las empresas

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La contingencia sanitaria ha afectado a todas las empresa, pero es la crisis económica global, los presupuestos reducidos y la afectación en el bienestar emocional de los colaboradores los factores que más han impactado en las empresas mexicanas.

De acuerdo con el primer informe “Tendencias del entorno laboral en México 2021”, realizado por Kelly Services, 45% de las empresas encuestadas dice que la crisis económica global ha impactado su negocio, asimismo 48% señala que tener presupuestos reducidos ha afectado a su empresa durante la contingencia.

A estos se suma el golpe que ha sufrido el sector industrial de cada compañía (40%), el impacto en el bienestar emocional de los colaboradores (39%) y colaboradores o seres queridos contagiados (34%).

Si el análisis se hace por tamaño de empresa, las micro, pequeñas y medianas empresas ven como principal problema los presupuestos reducidos, lo cual “restringe los planes de crecimiento de las compañías y, con ello, la incorporación de nuevo talento”, destaca el estudio.

Pymes tardarán más de un año en recuperarse de la pandemia

Aunque ya estamos viendo una reactivación económica y el Gobierno de México detalló que a pesar de que la entidad esté en rojo (de semáforo epidemiológico) no se tendrán cierres totales, las empresas que tardan de seis a 12 meses en recuperarse y retomar su ritmo normal después de la pandemia. Así lo señala 34% de las empresas entrevistadas por la consultoría.

Sin embargo, 28% de las compañías mexicanas afirma que necesitará de más de un año para lograrlo.

El estudio detalla que al 40% de las pequeñas empresas les tomará más de 12 meses recuperarse, así también lo refiere 31% de las micro compañías, las cuales afirman que les tomará el mismo tiempo lograr un retorno al ritmo habitual.

“Ambos grupos contemplan los mayores tiempos de recuperación, dando cuenta del efecto que ha tenido la crisis sanitaria en sus operaciones”.

Por otra parte el estudio Impacto por Covid-19 en Latinoamérica y el Caribe, Implicaciones Económicas por Industria”, realizado por Marsh destalla que la aparición de la nueva cepa de coronavirus impactó a diversos sectores del entorno productivo y los más afectados son: servicios, comercio (mayorista/ minorista), manufactura y hotelero.

Qué han hecho para mantener la continuidad

La pandemia tomó por sorpresa a todas las empresas y tuvieron que adaptarse rápidamente para mantener la continuidad del negocio. El trabajo remoto fue la principal acción que realizaron las empresas para que el negocio siguiera adelante, así lo refiere 93% de las organizaciones encuestadas.

“Se trata de una modalidad que ha jugado un rol protagónico en el mercado global, al punto de que muchos países gestionaron normativas para regularizarla”.

Además del trabajo remoto, las empresas han tenido que poner más atención en la comunicación interna (78%), suspender promociones y/o contrataciones (71%), brindar apoyo físico y emocional a sus colaboradores (62%) y reducir la jornada laboral (55%), siendo algunas de las principales acciones implementadas para seguir operando en medio de las medidas de distanciamiento social.

Ventaja que ven en el teletrabajo

Aunque el trabajo remoto fue más una necesidad que una acción planeada, las organizaciones han visto diversos beneficios, el principal, de acuerdo con el 84% de las compañías, es ahorro económico y de recursos.

El informe refiere que al permitir que los colaboradores operen a distancia, las organizaciones pueden evitar gastos como el pago de renta o de los servicios básicos en las oficinas, incrementando la rentabilidad del negocio.

Detrás de ellos se sitúan dos beneficios que también son percibidos por los colaboradores: ahorro en tiempo (74%), pues no tienen que desplazarse desde la casa a la oficina, y viceversa; y mayor organización y autonomía (73%).

Sin embargo, 86% de las empresas señala que la principal desventaja del trabajo remoto son las distracciones, seguida de la perdida de las relaciones con el equipo de trabajo y la falta de un balance entre vida personal y laboral.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario