Corporativos, los siguientes protagonistas del Venture Capital en México

En México participan más de 50 corporativos en inversiones. Foto: Especial

Después de que los gobiernos comenzaron como protagonistas de inversiones de capital de riesgo, seguido de los fondos nacionales y los SoftBank, entre otros inversionistas internacionales, ahora los corporativos están por ser los protagonistas de Venture Capital en las startups mexicanas y latinoamericanas.

El Corporate Venture Capital, una estrategia que se ha convertido en una normalidad en otros países del mundo, está haciéndose cada vez más fuerte en México con la participación de más de 50 corporativos en inversiones en proyectos innovadores de emprendedores tanto mexicanos como de América Latina, según la cuenta de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).

De estos 50 corporativos, al menos 10 son miembros de la Amexcap: AC Ventures, el fondo de Arca Continental; CompuSoluciones Ventures, de CompuSoluciones; Engie Factory, del grupo francés de energía Engie; Fiinlab, el laboratorio de soluciones financieras de Gentera; Grupo Modelo Ventures, el venture capital del grupo cervecero mexicano; Mercado Libre Fund, de gigante argentino del comercio electrónico; Proeza Ventures, del Grupo Proeza; Wayra, el fondo de la española Movistar, y Xignux, del grupo mexicano Xignux.

Del Inadem al Corporate Venture Capital

Para Liliana Reyes, directora general de la Amexcap, la historia comienza hace al menos cinco años, cuando la administración de Enrique Peña Nieto, a través del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), invirtió en alrededor de 49 fondos de capital privado mexicanos que fueron los que primero invirtieron en las compañías que ahora otros fondos internacionales, como SoftBank, han convertido en unicornios, es decir startups privadas con un valor mayor a los 1,000 millones de dólares.

“Todas estas apuestas de política pública fueron muy audaces y hay que reconocer que fueron muy efectivas. Dejaron el terreno fértil para sembrar estas plantitas que hoy están dando ya los frutos”, dijo.

Esto fue algo que vivió Deborah Dana, que dejó su primer emprendimiento, el sitio de recetas de cocina Kiwilimón, para dirigir el fondo de venture capital Soldiers Field Angels, cuya salida más importante ha sido la venta del sitio de noticias de parodia El Deforma, que vendió a Televisa, en 2017, y quien ahora ha vuelto al terreno del emprendimiento para dirigir el marketplace Canasta Rosa y la plataforma de software como servicio (SaaS) My Store, que presentó recientemente.

“Me tocó México en los tiempos del Inadem y cambió. Pasamos de tener tres fondos de capital privado a tener 50. Venían de repente emprendedores de todo Latinoamérica a presentarle a los fondos mexicanos porque se pasó la voz que aquí sí había fondos que sí invertían”, dijo Dana.

Pero para Reyes, de la Amexcap, si bien los fondos de capital privado están adquiriendo un dinamismo propio, la inversión ancla del gobierno federal no fue suficiente y aunque la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador desapareció al Inadem y las posibilidades de generar este capital ancla, debido a que su gobierno tiene otras prioridades en la dispersión de recursos, es preciso que otros actores salgan de su zona de confort y que se atrevan a invertir en startups.

“Por ejemplo, los inversionistas institucionales, como las aseguradoras, que tienen los recursos con los que cubren las pólizas y que todavía no entran de forma tan activa al mercado de capital privado o las afores, que están empezando a invertir un poco en este sector”, dijo.

Jüsto y Ben & Frank

Entre estos nuevos actores del Venture Capital, la directiva de Amexcap destaca a los corporativos, los cuales invierten en startups, además de para obtener un retorno financiero, con el fin de aliarse con compañías innovadoras que están fuera de sus grupos empresariales, tanto en beneficio de su propio core de negocio como de otros sectores que también inciden en él.

“Los corporativos ya invertían y compraban empresas, pero este modelo de acompañamiento ayuda a que las startups crezcan de forma independiente en beneficio de ambas partes. Es donde yo veo una apuesta muy grande. Las inversiones de los corporativos en los últimos tres años han crecido un 25% anual”, dijo.

El supermercado en línea Jüsto, que recientemente adquirió a Freshmart para ampliar su operación a Perú; la tienda de anteojos Ben & Frank; la plataforma de loǵistica Cargamos; la aplicación mexicana de seguros Mittuo y la empresa colombiana de reparación de automóviles Autolab son algunas de las compañías latinoamericanas que han recibido financiamiento de corporativos a través de una estrategia de Venture Capital.

CRÉDITO: 
Rodrigo Riquelme / El Economista