La comida no tiene género

Está desapareciendo, en parte, por el crecimiento wellness. Foto: Shutterstock

Hablemos del género, de eso que nos define como seres humanos, de eso que habla de nuestra masculinidad y de nuestra feminidad. Un concepto que con el paso de los años ha generado polémica; protagonista de movimientos, conflictos y celebraciones. Es un tema que sigue siendo vigente en cualquier ámbito de nuestro día a día.

Estamos en épocas de transformación, de evolución y de desarrollo. Las generaciones pasan y crecen, el tiempo entre cada una es cada vez menor y su capacidad de adaptación es cada vez mayor. Las industrias que rigen y lideran la vida moderna están perdiendo línea, límites y formas, la vida es cada vez más abstracta y nosotros cada vez más volátiles.

La hora de la comida, de los momentos más instintivos del ser humano; de los más interesantes para observar cómo interviene el género de las personas. Definitivamente, un factor que por mucho tiempo ha sido eje de nuestra toma de decisiones.

En un esquema básico, la carne es para los hombres y las ensaladas para las mujeres. Un esquema en el que todos hemos encajado y con el tiempo se ha diversificado, ya no sólo es la carne sino todo lo que sea alto en grasas, azúcares y carbohidratos es masculino y, por otro lado, todo lo saludable, ligero y natural es femenino.

El género está desapareciendo

Actualmente, de acuerdo con datos de la agencia JWT Intelligence, 38% de los miembros de la Generación Z y 27% de los Millennials concuerdan que el género ya no es algo que los defina. Generaciones que repelen por completo los esquemas tradicionales, que se alejan de los estereotipos y se inclinan por la originalidad y la autenticidad.

La diversidad en la comida es algo que se valora y se atesora. Los consumidores actuales buscan satisfacer sus necesidades y deseos a partir de conexiones que celebren la individualidad de cada quien, no a partir de marcas, productos y servicios que los fuercen a encajar en roles o moldes construidos desde el género.

La identidad de los mercados actuales

Estamos frente a nuevas generaciones que están saliendo más, viven de experiencias, buscan conectar y dejar un legado a través de la era digital. Jóvenes que cada vez más salen a comer fuera de casa, por lo menos 20% más que las generaciones pasadas, según portales como Restaurant Insider, esto representa un reto importante para la industria de alimentos y bebidas. ¿Cómo seguir atrayendo nuevos mercados?
¿Cómo mantenerse relevantes? ¿Cómo mantener cautiva una audiencia mucho más diversa? La diversidad en los mercados actuales es un factor que está influyendo de manera significativa en la evolución de las marcas y en su manera de interactuar y conectar con sus consumidores. Se están difuminando los conceptos de masculinidad y feminidad, por lo tanto, ofrecer servicios y productos que funcionen a partir de una construcción de géneros será muy difícil que tengan éxito en los mercados actuales.

Hoy en día vemos a hombres prefiriendo coloridos y sofisticados cócteles, vemos mujeres saliendo por una hamburguesa doble acompañada de alguna cerveza, hombres que deciden hacer dietas a partir de ensaladas, bowls o licuados, mujeres que le dan prioridad a las proteínas y a los carbohidratos.

Pertenecemos a tendencias de cero tolerancia a las etiquetas y que sin duda han democratizado al mundo de los alimentos transformándolo en un estilo de vida más holístico e incluyente. La realidad es que el género no logra definir los gustos y preferencias de una persona y en estos tiempos en donde la diversidad es un motivo fuerte de celebración es el momento exacto para hablarle a un mercado más amplio y sin límites.

La tendencia del wellness se convirtió en un fenómeno que modificó y rompió varios esquemas. Estamos empezando a darnos cuenta que no existe el cuerpo perfecto, por lo tanto, no existe la imagen del hombre o de la mujer ideal. Ese estilo de vida saludable se democratizó y está abriendo el panorama en términos de tolerancia y aceptación a ambos géneros, además que es una importante oportunidad de negocio.

De acuerdo con datos del informe del Global Wellness Institute, la industria wellness generó sólo en el 2017, 4.2 trillones de dólares a nivel mundial, más de la mitad del gasto total en salud global 7,300 millones de dólares, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Dentro de este sector, la comida ocupa un lugar fundamental, ya que la tendencia se está inclinando hacia alimentos naturales, saludables y orgánicos, siendo éstos últimos los que registran un crecimiento de 10% anual y México destina 1 millón de hectáreas en la producción de 45 alimentos orgánicos, revelan datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.

Por ello, es importante que al pensar en crear un negocio enfocado en alimentos, se tenga consciencia de las tendencias en el mercado y cómo explotarlas a favor del negocio. Se puede potenciar la idea de que no se trata de consumir alimentos de género, sino en pro de la salud, donde todos son bienvenidos, porque al final, la comida, sobre todo la saludable, no debe ser un tema elitista. El objetivo es democratizar la alimentación saludable y acercar a todos los posibles.

Anteriormente, el mundo femenino estaba relacionado con un universo de bienestar, un estilo de vida saludable que discriminaba por completo a los hombres. Hoy, nos encontramos con hombres más conscientes que están encontrando espacios y oportunidades en ese mundo tan “femenino” y mujeres más confiadas que se están identificando con en el mundo masculino sintiéndose más cómodas y menos presionadas.

Por ahí dicen que somos lo que comemos, una frase que se ha malinterpretado y que connota una serie de limitantes con las que el mercado actual ya no se siente identificado y definitivamente no lo comparte. Hoy se trata de cómo lo comemos, con quién lo comemos, en dónde lo comemos y por qué lo comemos.

La comida no define el género, la gente sólo quiere experimentar, probar y definir gustos y preferencias.

Nuestro mero mole es hacer restaurantes y food halls a nivel global que generen experiencias extraordinarias para nuestros consumidores e inversionistas

CRÉDITO: 
Juan Cabrera / Market Intelligence en Mero Mole