Aquafil cierra el ciclo de las alfombras

La empresa italiana se posiciona en la gestión de residuos a nivel mundial mediante el reciclaje del nylon de alfombras, ropa y redes de pesca

Las orillas del complejo turístico del Lago de Garda, en Italia, pueden parecer un lugar poco probable para fabricar nylon. Pero es aquí donde una empresa local, Aquafil, descubrió una forma de convertir las alfombras, la ropa y las redes de pesca desechadas en una fibra de nylon reciclada llamada EcoNyl. Ahora, empresas como Adidas, Speedo y Desso están utilizando esta fibra para hacer trajes deportivos, de baño y alfombras, lo que reduce la cantidad de basura en los vertederos y en el mar.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos estima que los residuos textiles suponen casi el 5% del espacio total en los vertederos. En cuanto a los mares, se estima que 8 millones de toneladas de plástico terminan en el océano cada año, según la revista Science. Aproximadamente una décima parte proviene de las redes de pesca de nylon desechadas.

El nylon, una fibra sintética hecha de polímeros, no se rompe fácilmente. Pero es difícil y costosa de reciclar, por lo que los fabricantes tienden a usar hilo de nylon hecho de materia prima fósil. Aquafil ha desarrollado un proceso innovador al que llama Sistema de Regeneración EcoNyl, enviando los residuos de nylon o materiales que han llegado al final de su vida útil (por ejemplo, las alfombras) a su planta en Eslovenia. Allí los residuos son tratados, derretidos y a continuación pasan a través de una cabeza hiladora, que la ingeniera de la empresa, Michele Cecchetto, llama "espagueti", antes de ser hilados en una fibra de nylon de alta calidad y rendimiento que se puede reciclar indefinidamente.

La compañía dice que su proceso también reduce las emisiones de CO² y que se ahorran 70 barriles de petróleo por cada 10,000 toneladas del regenerado Caprolactam (el componente básico del Nylon 6).

La idea de sostenibilidad del director general de Aquafil, Giulio Bonazzi, surgió en Maui en 1998, en un evento de una semana de duración organizado por el gigante estadounidense de moquetas Interface, el mayor cliente de Aquafil. El fundador de Interface, Ray Anderson, reunió a sus 800 empleados y a sus mayores proveedores para realizar un gran anuncio: en 2020 su compañía haría todos sus productos a partir de materiales reciclados. Aquafil es el mayor fabricante de hilos de alfombra de Europa, ahora emplea a más de 2.700 personas y con 499 millones de euros en la facturación del año pasado. Pero en aquella reunión, era uno de los proveedores más pequeños de Interface y Bonazzi recuerda que estaba sentado en la última fila detrás de gigantes como Dupont, Allied, BASF y Monsanto.

"Todo el mundo decía 'Este tipo está loco', y mucha gente simplemente se fue a jugar golf", dice Bonazzi desde su oficina con vistas a las montañas. "Pero yo pensé al respecto y me di cuenta de que tenía razón. Y fui a todos y cada uno de los seminarios durante toda la semana y decidí que la sostenibilidad podría ser una ventaja competitiva para mi empresa".

En 2007, Bonazzi estaba listo para lanzar una primera versión de EcoNyl usando residuos industriales. Aquafil invirtió 25 millones de euros en el proyecto durante los cuatro años posteriores y en 2011 estaba listo para lanzar EcoNyl como una línea de productos. El proyecto fue financiado en parte por la Unión Europea y la provincia italiana de Trento, así como por una inversión de capital privado de 30 millones de euros, dice Bonazzi. Ahora EcoNyl tiene 70 licencias en todo el mundo y el 30% de los hilos de Aquafil proviene de fibras recicladas.

Aquafil se enfrenta a tres grandes retos a medida que avanza hacia su objetivo de utilizar el 100% de nylon reciclado de las 130,000 toneladas de fibra que produce cada año. La primera es la falta de tecnología en el mercado; Aquafil tiene que inventar la maquinaria que utiliza. Después está el costo -un bañador de hombre hecho de EcoNyl para Outerknown, la línea del campeón de surf Kelly Slater, lleva una etiqueta de 95 dólares-. Por último, la burocracia puede ser un obstáculo, ya que las normas europeas e internacionales que regulan la eliminación de residuos y el transporte son muy complejas.

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Sin desanimarse, la compañía está desafiando a los fabricantes de ropa a hacer sus cadenas de suministro más sostenibles. Y parece que funciona. Después de asociarse con Speedo USA para convertir los desechos de la tela sobrante en material EcoNyl y después en nuevos trajes de baño, Aquafil ha firmado un acuerdo con Levi Strauss & Co para crear ropa masculina que incorpora EcoNyl. El próximo pantalón vaquero que compres podría estar hecho de desechos procedentes del océano.

CRÉDITO: 
Jennifer Clark / Sparknews