Acercarse a expertos llevó a Mi Gusto Es a tener 16 sucursales

Invierten 80% de las ganancias en el personal. Foto: Especial

Con seis mesas, dos empleados, una inversión de 120,000 pesos y muchos sueños e luciones, inició en 2003 Mi Gusto Es, restaurante de mariscos que a la fecha ya tiene 16 sucursales a lo largo de la República Mexicana, que reciben a más de 1.2 millones visitas al año.

La empresa, fundada por Edgar Estrada, originario de Sonora y Humberto Herrera, de Sinaloa, inició con el objetivo de traer un poco de su tierra a la Ciudad de México, para lograrlo se apalancaron del concepto de la carreta de mariscos de Mazatlán y un diseño que los caracterizara; tonos rosas y morados como las puestas de sol que se ven en sus tierras natales.

El primer local, que aún permanece y cada vez gana mayor terreno, está en la colonia Narvarte, en la Ciudad de México, llevarlo al éxito fue un reto, porque ninguno de los emprendedores sabía de negocios o restaurante. Edgar es ingeniero industrial y Humberto estudio para piloto aviador.

La profesionalización y aceptar que no todo lo podían hacer ellos solos, fue fundamental. “Todo recae en algo muy importante, ser honesto contigo mismo, darte cuenta que eso no está funcionando y ver quién te puede ayudar, hay cosas que no sabemos y personas que sí lo saben”, dice Humberto en entrevista, durante la inauguración de la sucursal de Tezontle.

Así, con ayuda de expertos, que les enseñaran a definir costos de platillos y establecer una logística, lograron abrir un restaurante cada año, lo cual también trajo retos. Por ejemplo, al ampliar la sucursal de Toluca, donde pasaron de 14 a 40 mesas, la cocina los vio rebasado, debido a que esta área no la incrementaron.

Edgar recuerda que el primer menú era básico: aguachile y costrita de camarón, pero los mismos comensales hicieron que las propuestas crecieran. Cada tres meses hay un nuevo platillo que es sujeto a aprobación, si conquista el paladar se queda en el menú. A la fecha ya son 75 platillos

La logística

Calidad, frescura y sabor son los las principales directrices del restaurante y para tener productos frescos la logística ha representado un papel fundamental. Humberto menciona que cada quince días llega un camión con producto del mar al centro de distribución en Toluca y de ahí, dos veces a la semana sale mercancía a cada una de las sucursales, sólo productos específicos llegan directo a las sucursales, como es el caso del callo.

“Siempre estamos buscando productos de buena calidad con el mejor precio, sin sacrificar nada para el sabor. El sabor es nuestro principal objetivo”, precisa Humberto.

El altibajo en los costos de los productos a lo largo del año lo amortigua la empresa, para ello realiza proyecciones de cuánto producto se ocupara al año y realiza cotizaciones con tres proveedores diferentes, el que brinda mejor calidad y precio es con el que se hace una negociación anual.

Además, la empresa tiene la filosofía de impulsar a productores locales y cuidar el medio ambiente, por ello trabaja en cambiar todos sus empaques de envíos, para que sean biodegradables.

Los colaboradores

“Uno de nuestros principales objetivos es que la gente crezca dentro de la empresa”, dice Humberto, por ello la empresa invierten entre 75 y 80% de lo que genera el negocio en el personal.

A los colaboradores se les brinda cursos de salubridad y español, porque 35% de los empleados son de la Sierra de Guerrero y no hablan español. Los emprendedores recuerdan que la primera persona que contrataron de esa localidad llegó por casualidad a una de las sucursales, en compañía de un familiar que le ayudaba a comunicarse.

En ese entonces no creían conveniente contratarlo porque iban empezando y necesitaban a personas que les ayudará a impulsar el crecimiento de la empresa, pero pensaron las dificultades que se enfrentaba porque sin un oficio y sin saber hablar español, las oportunidades de encontrar un trabajo eran mínimas.

“Si no le damos oportunidad nosotros nadie se los va a dar”, por ello decidieron abrirle las puertas, empezó como mozo y ahora es jefe de cocina de la sucursal de Polanco.

Mi Gusto Es busca seguir creciendo, “pensamos que aún hay mucho mercado” menciona Humberto y señala que apuestan por crear lugares donde puede converger toda la gente y consumir a un ticket accesible.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario