5 mitos y realidades sobre la mujer emprendedora

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El espirito emprender en México continua, sin embargo aún existen tabús que evitan que los negocios crezcan, como el creer que una mujer no puede estar al frente de un negocio o la falta de financiamiento adecuado para estas pequeñas empresas.

En el país cada vez más mujeres deciden iniciar un negocio. Según datos del estudio "La Fuerza del Emprendedor Latinoamericano” (AGER 2020) realizado por Amway, destaca que los emprendedores mexicanos tienen mayor interés por iniciar un negocio (90%) comparado con el porcentaje a nivel global que es del 57% por ciento. Además, las mujeres (70%) se interesa por la venta directa.

En general, muchas de las mujeres que emprenden son mamás, esto se debe a las facilidades que este tipo de empleos ofrecen. Del total de mujeres trabajadoras con hijos que laboran en la informalidad en México, más de la mitad, es decir, 4.8 millones (55 %) son trabajadoras por cuenta propia, o sea emprendedoras.

Aun así, todavía existen muchos mitos y limitantes para las mujeres empresarias o que se desarrollan en el mundo empresarial. Fernanda Barbosa, directora comercial de la agencia EnRedHadas nos cuenta cuales sin los principales mitos y realidadades a los que se enfrentan las mujeres emprendedoras.

1.- Las mujeres no están bien preparadas para puestos de alto rango

Falso. Tanto hombre como mujeres tienen la misma capacidad para desempeñarse en puestos directivos. De acuerdo a un estudio realizado por la empresa española Turijobs titulado “Desigualdad laboral en el sector turístico”, el 70% de las mujeres y el 70% de los hombres poseen estudios superiores, lo que los capacita de la misma forma para realizar las mismas funciones.

De hecho, en los últimos años hay mayor número de mujeres graduadas, 59% del total de la población. Además, el informe reportó que el 70% de las mujeres afirma haber sufrido discriminación laboral en puestos ejecutivos.

2.- Las mujeres que ocupan puestos directivos son la minoría

Cierto. Aún siguen siendo pocas las mujeres que ocupan puestos directivos y de liderazgo en México y el mundo. Esto en gran parte se debe a que existen restricciones legales que les impiden a 2,700 millones de mujeres acceder a las mismas oportunidades laborales que los hombres. De todo el mundo en tan sólo 20 países hay mujeres que son jefas de Estado y de gobierno, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Las mujeres ocupan únicamente el 37% de los puestos de nivel básico y solo un 10% de los cargos en comités ejecutivos, en México. En las empresas nacionales la proporción de mujeres trabajadoras es aún menor, 10% menos que las que laboran en empresas extranjeras que operan en México, de acuerdo con el informe “La brecha salarial de género en México”, elaborado por Runa.

3.- La maternidad les quita el interés a las mujeres de ascender profesionalmente

Falso. De acuerdo con el informe “Cracking the code”, que recabó información entre más de 10,000 profesionales de todas las categorías de las 350 empresas cotizadas en la Bolsa de Londres, la discriminación en la promoción de hombres y mujeres es anterior a la maternidad de las mujeres trabajadoras. El trato desigual surge desde las primeras etapas de la carrera femenina.

4. Es difícil que las mujeres consigan un financiamiento para su negocio

Cierto. Obtener el capital necesario para emprender es uno de los principales obstáculos a los que las mujeres se enfrentan. El Banco Mundial de la Mujer, organización no lucrativa cuya misión principal es hacer más fácil que las mujeres sin recursos obtengan créditos, ha alertado sobre esta situación, e incluso han asegurado que las mujeres sólo tienen acceso al 8% de los préstamos bancarios. Esto se debe a que les cuesta más trabajo que a los hombres encontrar los avales que les piden las entidades financieras para que les concedan un crédito, por lo tanto, les es más difícil financiar sus proyectos.

5.- Las mujeres no confían en los programas que buscan terminar con la desigualdad de género

Cierto. El informe “Cracking the code” también toca este punto. El estudio destaca que las altas ejecutivas desconfían de la eficacia de los programas colectivos para terminar con la desigualdad de género y que consideran que son más favorables las medidas de apoyo personales que se les dan a las mujeres, sobre todo si proceden de hombres. También confían más en las normas que promueven la diversidad de género en las empresas, como las leyes de igualdad de género.

La falta de avances en la paridad de género provoca que las mujeres se sientan poco motivadas y no confíen en su liderazgo.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario