Devoluciones de saldos a favor como alternativa de flujo de efectivo

Derivado de la desaceleración económica que el país ha sufrido como consecuencia de la pandemia, diversas empresas, negocios y emprendimientos se han visto forzados a cesar sus actividades, debido a que la falta de liquidez les impide hacer frente a los gastos diarios que representa la administración del negocio.

A fin de evitar el cese total de las operaciones, algunas empresas han recurrido a opciones que les permitan obtener flujos de efectivo para solventar obligaciones, que habían contraído de manera previa a la contingencia como: llevar a cabo recortes de personal o de gastos; incursionar en giros distintos al original e incluso enajenar parte del mobiliario de la compañía.

Sobre esa línea de ideas, el presente se enfoca en analizar una alternativa con la que varias empresas cuentan hoy en día para obtener flujos de efectivo a los que tienen derecho a acceder: los saldos a favor de contribuciones que hayan sido declarados de manera previa a la Autoridad Fiscal.

¿Qué es un saldo a favor?

El Código Fiscal de la Federación vigente (artículo 22) establece la diferencia existente entre un saldo a favor y un pago de lo indebido, ambos propensos a ser solicitados en devolución por parte del contribuyente a la autoridad.

Un pago de lo indebido es aquel que, por error entera de más el contribuyente al momento de pagar sus impuestos, mientras que el saldo a favor es resultado del cálculo normal de los impuestos del contribuyente, es decir, se trata de saldos que atendiendo la ley resultan en beneficio de este.

¿En qué momento puedo solicitar un saldo a favor?

En caso de que un contribuyente al momento de presentar sus declaraciones provisionales o su declaración anual (dependiendo sus obligaciones fiscales) obtenga un saldo a favor, podrá solicitar el mismo en devolución a partir de ese momento, a través de la devolución automática, la cual se realiza al momento de enviar la declaración que detona el saldo a favor.

Sin embargo, en los casos en los que los contribuyentes no hayan optado por solicitar en devolución el saldo a favor en el momento de presentación de la declaración, podrán ejercer este derecho durante los 5 años siguientes, contados a partir de la última modificación que se haya efectuado a la declaración origen (de ser el caso).

Proceso para solicitar en devolución un saldo a favor

La solicitud de devolución deberá presentarse a través del portal de internet del Servicio de Administración Tributaria, para la cual se deberá considerar lo siguiente

  • El contribuyente deberá contar con su firma electrónica y contraseña vigentes;
  • Se deberá adjuntar caratula de estado de cuenta al cual se depositará el saldo a favor (a nombre del contribuyente), mismo que no deberá exceder de una antigüedad mayor a dos meses;
  • Se deberá adjuntar el formato F3241 “Devoluciones y compensaciones” del SAT;
  • Se deberán aportar los documentos que el contribuyente considere suficientes para dar a conocer a la Autoridad Fiscal como se obtuvo el saldo a favor.

Una vez ingresada la solicitud de devolución, la Autoridad Fiscal cuenta con 40 días hábiles para dar respuesta a la misma, plazo que podrá ser interrumpido en dos momentos:

  • 1er Requerimiento de información: dentro de los primeros 20 días, la Autoridad podrá solicitar información adicional al contribuyente, el cual cuenta con 20 días hábiles para solventar el mismo;
  • 2do Requerimiento de Información: Una vez que el contribuyente haya solventado el primero requerimiento de información, la Autoridad tendrá 10 días hábiles para solicitar información extra, en cuyo caso, el contribuyente contará con 10 días hábiles adicionales.

Es decir, los plazos para la solicitud de devolución del saldo a favor se sujetará a lo siguiente:

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Consideraciones

Previo a ingresar la solicitud de devolución del saldo a favor, es recomendable tomar en cuenta (entre otros):

  • Revisión de contribuyentes con los que se llevaron a cabo operaciones, a fin de determinar los mismos no se encuentran en supuestos de simulación de operaciones o algún otro conflicto con la Autoridad Fiscal;
  • Revisión previa de ingresos obtenidos en el período a fin de evitar procedimientos de discrepancia fiscal;
  • Revisión del cálculo de saldos a favor a solicitar.

Eduardo García Hidalgo, integrante de la Comisión de Desarrollo Fiscal 4 del Colegio de Contadores Públicos de México

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