¿Cuándo expedir factura por pagos al extranjero?

Para saber si tu empresa debe emitir un comprobante electrónico de pagos y retenciones, primeramente tienes que verificar si los pagos realizados se ubican en alguno de los siguientes conceptos.

En primera instancia, se debe revisar que de conformidad a lo dispuesto por el artículo 29 del Código Fiscal de la Federación vigente, se establece la obligación de expedir comprobantes fiscales por los actos que se realicen, por los ingresos que se perciban o por las retenciones de contribuciones que se efectúen. Las personas que adquieran bienes, disfruten de su uso o goce temporal, reciban servicios o aquéllas a las que les hubieren retenido contribuciones deberán solicitar el comprobante fiscal digital por Internet respectivo.

En cuanto a la obligación de expedir comprobantes fiscales que amparen pagos al extranjero, los contribuyentes mexicanos tienen la obligación de expedirlos, únicamente en los casos en los que la fuente de riqueza se encuentre situada en México.

Según lo establecido en la Ley del Impuesto sobre la Renta la obligación consiste en expedir CFDI respecto del monto de los pagos efectuados al extranjero de una fuente de riqueza mexicana o pagos a establecimientos en el extranjero de instituciones de crédito del país, y del impuesto retenido que, en su caso, corresponda.

Como puede apreciarse, estos preceptos hacen referencia a que los pagos sean de una fuente de riqueza mexicana, por lo que resulta necesario definir el origen de esa fuente de riqueza; tal como lo dispone LISR, mismo que establece el supuesto correspondiente para cada tipo de ingreso, en los que se considera que la fuente de riqueza se encuentra en México:

  • Salarios o servicios personales subordinados, cuando el servicio se preste en el país.
  • Dividendos, cuando la persona que distribuya los dividendos resida en el país.
  • Jubilaciones, pensiones y otros, cuando los pagos se efectúen por residentes en el país o establecimientos permanentes en territorio nacional o cuando las aportaciones se deriven de un servicio personal subordinado que haya sido prestado en territorio nacional.
  • Provenientes de personas morales con fines no lucrativos, cuando la persona moral sea residente en México.
  • Honorarios o servicios personales independientes, cuando el servicio se preste en el país, en la proporción en que se presta en el país o cuando los pagos se hagan por un residente en territorio nacional o un residente en el extranjero con establecimiento permanente en el país, a un residente en el extranjero que sea su parte relacionada.
  • Intereses, cuando en el país se coloque o se invierta el capital, o cuando los intereses se paguen por un residente en el país o un residente en el extranjero con establecimiento permanente en el país..
  • Remuneraciones a consejeros, administradores, comisarios y gerentes generales, cuando se paguen en el país o en el extranjero, por empresas residentes en México.
  • Arrendamiento financiero, cuando los bienes objeto del arrendamiento se utilicen en el país o cuando los pagos que se efectúen al extranjero se deduzcan, total o parcialmente, por un establecimiento permanente en el país, aun cuando el pago se efectúe a través de cualquier establecimiento en el extranjero
  • Arrendamiento de bienes inmuebles, cuando en el país estén ubicados los bienes inmuebles objeto del arrendamiento.
  • Regalías, asistencia técnica o publicidad, cuando los bienes o derechos por los cuales se pagan las regalías o la asistencia técnica, se aprovechen en México, o cuando se paguen las regalías, la asistencia técnica o la publicidad, por un residente en territorio nacional o por un residente en el extranjero con establecimiento permanente en el país.
  • Remuneraciones a consejeros, administradores, comisarios y gerentes generales, cuando se paguen en el país o en el extranjero, por empresas residentes en México.
  • Construcción de obra, cuando los servicios de construcción de obra, instalación, mantenimiento o montaje en bienes inmuebles, o inspección o supervisión relacionadas con ellos, se realicen en el país.
  • Premios, cuando el premio se pague en el país.
  • Fletamento, cuando las embarcaciones fletadas realicen navegación de cabotaje en territorio nacional.
  • Actividades artísticas, deportivas o espectáculos públicos, cuando la actividad, o presentación se lleve a cabo en el país.
  • Tiempo compartido, cuando en el país estén ubicados uno o varios de los bienes inmuebles que se destinen total o parcialmente al servicio turístico de tiempo compartido.
  • Deudas perdonadas, cuando el acreedor que efectúa el perdón de la deuda sea un residente en el país o residente en el extranjero con establecimiento permanente en México.
  • Enajenación de inmuebles, cuando en el país se encuentren los bienes inmuebles objeto de enajenación.
  • Otorgamiento del derecho a participar en un negocio, cuando el negocio, inversión o acto jurídico, se lleve a cabo en el país, siempre que no se trate de aportaciones al capital social de una persona moral.
  • Enajenación de acciones, cuando sea residente en México la persona que los haya emitido o cuando el valor contable de dichas acciones o títulos valor provenga directa o indirectamente en más de un 50% de bienes inmuebles ubicados en el país. Para el caso de la asociación en participación por la que se realicen actividades empresariales, se considerará fuente de riqueza nacional cuando las actividades se realicen total o parcialmente en México.
  • Indemnizaciones por perjuicios y cláusulas penales, cuando quien paga es un residente en México o un residente en el extranjero con establecimiento permanente en el país.
  • Intercambio de deuda pública por capital, cuando sea residente en México la persona a cuyo cargo esté el crédito de que se trate.
  • Enajenación del crédito comercial, cuando el crédito comercial sea atribuible a una persona residente en el país o a un residente en el extranjero con establecimiento permanente ubicado en el país.

Conclusiones:

Conforme a lo dispuesto en el listado anterior, cualquier otro ingreso que no este contemplado, no se considera que su fuente de riqueza se encuentre en México, ya que no está contemplado en la LISR; tal es el caso del pago por la compra de mercancía al extranjero, supuesto que no está contemplado, y por el cual no se tiene obligación de expedir el CFDI referido. Otro ejemplo de una operación común es el pago por un servicio prestado en el extranjero, que de acuerdo con los supuestos listados anteriormente, no se considera que existe fuente de riqueza nacional (aunque el pago se haga desde México), por lo que no habría obligación de expedir el CFDI referido, toda vez que los proveedores extranjeros no están obligados a expedir comprobantes con los requisitos aplicables en México. Por lo anterior, resulta claro que la obligación de expedir CFDI por los pagos al extranjero aplica únicamente cuando la fuente de riqueza se ubica en territorio nacional en los términos de la Ley del ISR.

El autor: Eduardo García Hidalgo, miembro del Colegio de Contadores Públicos de México.