Esquemas de contratación laboral

Cuando vas entrar a un nuevo empleo, hay muchas cosas que tienes que tomar en cuenta: si lo que te pagan es justo, si te gusta lo que vas a hacer, si te entiendes con tu nuevo jefe, entre muchas otras cosas. Algo muy importante a considerar es el esquema bajo el cual te están contratando.

En una empresa puedes tener un contrato directo con ellos o estar por outsorcing; de cualquier manera, el esquema de pago no depende de eso, sino de otros factores como el nivel de sueldo, si la empresa es nueva o ya lleva largo tiempo en el mercado, entre otras. Algo muy importante es el tipo de relación contractual que vas a tener con la nueva empresa, por que de eso depende cuánto te quitan de impuestos y cuáles son tus prestaciones.

Los esquemas que existen son:

Asalariados.

Los asalariados son las personas físicas que reciben salarios y demás prestaciones a cambio de su trabajo personal subordinado por un empleador. El patrón les retiene directamente el ISR sin que tengan que presentar declaración, pero a cambio reciben prestaciones, las de ley son: seguridad social (IMSS, AFORE e INFONAVIT), vivienda, prima de antigüedad, aguinaldo, vacaciones, prima vacacional y participación en las utilidades de la empresa.

Además, pueden recibir otras prestaciones previstas en el contrato de trabajo respectivo lo que pagan de impuestos es entre 20% y 30% del pago bruto. Además, el patrón retiene el ISR, y la constancia de retención les sirve para presentar la declaración.

Es importante considerar que este esquema es el único que tiene derecho a demandar al patrón por medio de un procedimiento laboral ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje, así como de afiliación sindical.

Asimilados a salario

En este esquema, la retención que se hace al trabajador es similar, pero no tiene las prestaciones de ley. Están fuera de la seguridad social. Sus vacaciones y aguinaldo dependen de su patrón. No es raro que este esquema de contratación se use para empleados profesionistas que trabajan de medio tiempo o tienen un sueldo muy alto. Dado que en este régimen no existen las prestaciones de ley, es usual que los patrones ofrezcan otros beneficios, tales como un seguro de gastos médicos y se negocia lo que se puede hacer para el retiro. Cuando tienen un solo patrón y sus ingresos por este régimen son su principal fuente de ingresos, no tienen obligación de pagar IVA y la constancia de retención que les da el patrón ayuda a su declaración anual de ISR.

Cotización mixta

Este modelo consiste en una estrategia fiscal y de seguridad social que le evita al patrón y al trabajador el pago de algunos de los impuestos y cuotas de seguridad social. Consiste en inscribir al empleado al Seguro Social con el sueldo mínimo necesario para ya obtener seguridad social, y pagarle al empleado el resto en especie, efectivo y conceptos varios. Implica mucho menos carga social, porque se pagan menos cuotas patronales. Lo que se quita de impuestos va del 5% al 10%. Aunque sí reciben las prestaciones de ley, no son las que le corresponderían al nivel de sueldo del empleado. Hay diferentes estrategias que entran en este esquema dependiendo de lo que les convienen al empleador y al empleado; por ejemplo, el plan de pensiones privadas, en la que la empresa te da cada mes ayuda en lo que es básico para la actividad que realizas sin generar impuestos. La cotización mixta se usa mucho en compañías nuevas que no pueden asumir una gran carga social, pero eso se va ajustando conforme crecen y cambian.

Los trabajadores independientes (freelancers) no entran en estos esquemas, ya que ellos son simplemente proveedores por fuera. No están a obligados a ningún tipo de horario, solo tienen fechas de entrega. Una desventaja de ser freelance es que tú te tienes que hacer cargo de todos los trámites con hacienda, lo que implica que probablemente tengas que contratar a un contador.

Cuando estés negociando con tu empresa y tengas que ver tu régimen con hacienda o con tu contador, toma en cuenta todo lo que implica cada uno para que puedas decidir cuál es el que más te conviene.