¿Cómo orientar la estrategia de una startup para el éxito internacional?

En el actual entorno empresarial, no basta con crear una ventaja competitiva, sino que esta debe poderse sostener en el tiempo. Para este fin, las empresas deberían seguir un conjunto de comportamientos que se conocen como orientaciones estratégicas. Las más importantes son:

  • Orientación emprendedora: empuja a la empresa a innovar continuamente en sus productos y lanzarlos al mercado antes que la competencia.
  • Orientación al mercado: permite enfocarse en la satisfacción de los clientes y vigilar las acciones de la competencia.
  • Orientación al aprendizaje: promueve la creación de una cultura de aprendizaje dentro de las organizaciones.

Sabemos de la importancia de estas tres orientaciones estratégicas, pero tenemos poco conocimiento sobre la interacción entre ellas, su relevancia en el tiempo y aún menos, su centralidad para la startup que orienta su crecimiento hacia mercados internacionales.

En un estudio realizado por EGADE Business School y la Pontificia Universidad Javeriana Cali, Colombia en el contexto de las startups latinoamericanas, encontramos que la orientación al aprendizaje y la emprendedora son fundamentales para asegurar la competitividad sostenida de la startup en un contexto internacional.

Por el contrario, un constante seguimiento a la satisfacción y las necesidades de los clientes, así como el monitoreo de los competidores (orientación al mercado), tiene un efecto negativo, en el largo plazo, sobre el desempeño internacional, como mostraron los resultados de nuestra investigación.

Nubank, por ejemplo, es conocida por su constante innovación en soluciones financieras. El rápido escalamiento de su modelo de negocio en diferentes mercados latinoamericanos no solo requiere de una cultura que permite la creación de nuevo conocimiento, sino también de una habilidad de desaprender aquellas rutinas de su modelo operativo que no se dejan replicar en los diferentes países. En este caso, un enfoque claro en la innovación y el aprendizaje suele ser más importante en el largo plazo que la continua preocupación por la competencia y las necesidades del cliente.

Después de un periodo de 10 años y de su primera entrada a los mercados internacionales, las startup logran convertirse en empresas más maduras. La pregunta que surge entonces es: ¿cómo puede lograr una startup mantener su ventaja competitiva en mercados internacionales a largo plazo?

No te guíes por los clientes y la competencia

Como sugiere nuestro estudio, no es suficiente innovar en productos y adelantarse a la competencia si estas acciones no están acompañadas de una cultura de aprendizaje que le permita a la empresa aprender y desaprender, de una manera constante, de sus propias innovaciones. Para asegurar el éxito a largo plazo de una startup, se requiere orientación emprendedora y orientación al aprendizaje. Esto quiere decir que la inversión en inteligencia de mercado no se justifica en el tiempo para las startup con un enfoque internacional.

La importancia de una cultura de aprendizaje y de una visión compartida

En resumen, los emprendedores interesados en crear una startup orientada al crecimiento en mercados internacionales deben invertir continuamente en la generación de nuevos conocimientos. Esto se logra a través de la creación de una cultura de aprendizaje, el desaprendizaje de sus modelos mentales de pensamiento existentes y la creación de una visión compartida.

Para que la startup mantenga su ventaja competitiva internacional a lo largo del tiempo, es importante enfocarse más en la exploración de nuevas oportunidades internacionales que en la explotación de sus productos actuales. Además, se debería centrar en la innovación continua de sus productos en vez de invertir en la generación de inteligencia de mercados. En otras palabras, a largo plazo parece ser más eficaz aprender de la propia experimentación que aprender de los clientes y los competidores.

*El autor: Sascha Fürst es profesor de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey

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