"Cocinando" datos: quién es quién en el mundo de la data

Muchos directivos recurren a los datos cuando quieren tomar decisiones más informadas. Pero ¿cómo se “cocinan” los datos?

En 2021, Harvard Business Review publicó un artículo titulado "Científico de datos: el trabajo más sexy del siglo XXI". La fiebre por la data ha empujado a cientos de empresas a buscar añadir posiciones de científicos de datos en sus organigramas y a cientos de profesionistas a pensar en actualizarse o cambiar de carrera. Pero el “científico de datos” es solo la punta del iceberg (o la cereza en el pastel) en un mundo con otros roles y talentos involucrados que toda empresa genuinamente basada en datos debe considerar.

Para explicar quiénes son los personajes y actores involucrados en la ciencia de datos, usaré una analogía culinaria.

Imagina como caso que quieres hornear un pastel y que todos los ingredientes están en una gran bodega que se encuentra lejos de la cocina. Piensa que el pastel es el algoritmo que quieres diseñar (digamos que estás preparando un modelo predictivo para las ventas en el comercio electrónico), y los datos son los ingredientes necesarios (esto podría ser cualquier cosa: ventas pasadas, inventario, datos de clientes, etc.).

Necesitas un(a) analista de negocios para ir a la bodega (o despensa) y ver todos los ingredientes disponibles. Todavía no sabe qué receta hará, pero este actor es quien indicará los ingredientes que podrían ser necesarios. Tiene la intuición para resolverlo, porque ha visto cómo se hacen los pasteles y los ha probado antes.

Para llevar esos ingredientes a la cocina, necesitas un ingeniero o ingeniera de datos con las herramientas adecuadas. Es posible que requiera un montacargas para recoger la información (extraer) y algunas cajas para almacenarla o tazas para medirla (transformar). También necesita colocar los artículos en la encimera de la cocina (carga).

Finalmente, los científicos de datos usarán los ingredientes de diferentes formas para hornear un pastel. Escribirán un programa capaz de navegar a través de millones de otros pasteles exitosos que se han horneado antes. Luego, el programa examinará los ingredientes e intentará trabajar con ellos. Es probable que los primeros intentos no se parezcan en nada a un pastel. Pero al cabo de muchas iteraciones (o repeticiones), el programa aprenderá que necesita mezclar los ingredientes antes de hornearlos. Muchos pasteles terminan quemados o poco cocidos. Pero al final, se obtendrá un delicioso manjar.

Los analistas de negocios serán los primeros en “mirar, oler y morder” el resultado final , y pondrán el glaseado para llevarlo a las y los líderes empresariales y que lo prueben.

Al final, serán estas personas quienes decidirán si el pastel es lo suficientemente bueno para comerlo y venderlo. Si no es así, es hora de regresar a la cocina y volver a intentarlo.

En muchos casos, estos roles se denominan con otros nombres. Pero en general, todos deben trabajar juntos para crear ciencia de datos: desde la observación de un fenómeno hasta la redacción de una pregunta e hipótesis; la recopilación de herramientas y la experimentación hasta llegar a una conclusión y tomar medidas.

Los datos deben saber cocinarse para que estén en su punto y con la sazón que demandan los objetivos de negocio. Pero una solución puede no ser válida para todas las empresas, todo depende del tamaño y la madurez digital del negocio. Quizá una empresa solo necesite un microondas y otra empresa necesite montar una cocina industrial.

El autor: Lucía Romo Alanís, profesora de Inteligencia de Negocios en EGADE Business School

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