Pymes y la importancia de su certificación

En el artículo anterior comenté la importancia de que nuestras empresas pequeñas y medianas (alrededor de 250,000) obtengan un certificado de calidad en mejora continua, ISO 9001. Esto como parte fundamental de su planeación estratégica 2015.

Esta acción es fundamental ya que si quieren participar en los grandes proyectos nacionales seguramente la forma más inmediata de hacerlo es como proveedor de alguna empresa tractora. Que una empresa sea pequeña no necesariamente tiene que ser sinónimo de ineficiencia, baja productividad o falta de tecnología.

Sin embargo, la cultura de certificación entre nuestras empresas es muy pobre. De acuerdo con Santiago Macías Herrera, coordinador General del Comité Nacional de Productividad e Innovación Tecnológica (Compite), en México existen 11,500 empresas certificadas en calidad, de las cuales 4,500 son pequeñas y medianas.

Es decir, sólo 1.8% de las pymes en México están certificadas. Si vemos el “vaso medio lleno”, estamos ante una gran oportunidad para aquellas empresas pequeñas (de 11 a 50 trabajadores) y medianas (de 51 a 250 trabajadores) para ser tomadas en cuenta en proyectos trascendentes. La certificación tiene sentido no solo por la eficiencia implícita que representa sino porque forma parte de requisitos en licitaciones, en donde quien la promueve exige a los licitantes que sus proveedores estén certificados como una forma de mejorar la cadena de valor.

¿Qué significa una certificación de calidad y cuál es su importancia? Una certificación 9001 es sinónimo de calidad. Esto quiere decir, en resumen, que los procesos, productos y servicios de la empresa certificada siempre operan de la misma forma por lo que la calidad es estable con tendencias a la mejora continua. Como resultado, se eleva la productividad de la empresa, mejora su situación financiera y se diferencia de su competencia. Esta actividad debería ser considerada como un paso importante para que las pequeñas y medianas empresas sean consideradas como globales.

Para aquellas organizaciones que quieran iniciar un proceso de certificación deberán considerar que se trata de un cambio significativo en la cultura de institucional. Implica una forma distinta de trabajo ya que habrá que medir y revisar la eficiencia con la que trabaja la empresa así como la generación y seguimiento de manuales de calidad y procesos. Como en muchas partes del mundo, muchas pymes en México son familiares por lo que el proceso de certificación se hace necesario y más complicado.

La empresa deberá realizar un proceso de planeación básica para la obtención de la certificación que implica actividades antes, durante y después de la certificación. Es deseable que la empresa cuente con una estructura mínima del negocio: misión, visión, organigrama, descripción de puestos de trabajo, contabilidad en orden, etc.

De acuerdo a consultas realizadas por un servidor con empresas certificadoras en México, el costo para la obtención del certificado ISO 9001:2008, organizaciones con un promedio de 50 personas, está entre 60,000 y 90,000 pesos en un tiempo aproximado de un año. Desde luego, y dependiendo de las características de cada empresa, este costo y tiempo podrían variar de acuerdo a la situación específica de cada empresa.

Una inversión importante que se deberá tener en cuenta la empresa posterior a su certificación es la inclusión de un nuevo puesto de trabajo para darle seguimiento a las recomendaciones de la certificación. Aquí se abre una oportunidad de trabajo interesante para recién egresados universitarios de acuerdo al giro de la empresa.

Rafael Martínez Duclaud
Universidad Interamericana para el Desarrollo
Director, sede Taxqueña
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