Errores que se cometen al crear una sociedad

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Al elegir entre las diversas modalidades de sociedades civiles o mercantiles, algunas de ellas por cierto en desuso, hay preguntas básicas que el emprendedor debe hacerse: ¿a qué se va a dedicar mi empresa?, ¿quién o quiénes la dirigirán?, ¿cómo será administrada?, ¿aceptará socios?, ¿bajo qué condiciones saldrá un uno estos?, entre otras.

Estas preguntas ayudarán a los nuevos empresarios no sólo a elegir correctamente entre los nueve tipos de sociedades civiles o mercantiles, sino a evitar una serie de errores comunes como no definir las obligaciones de cada socio o no tener una estrategia de salida.

De acuerdo con información de Nacional Financiera (Nafin), las sociedades civiles se dividen en asociación civil y sociedad civil; las mercantiles se agrupan en ocho diferentes tipos: colectivas, comandita simple, comandita por acciones, cooperativas, de producción, de consumo, de responsabilidad limitada y anónima.

Las sociedades colectivas, comandita simple y comandita por acciones han caído en desuso y no se aconseja su constitución porque ponen en riesgo el patrimonio de los socios, es decir, en caso de presentarse un problema jurídico todos los miembros deben responder. Las cooperativas de producción requieren que sus miembros sean de la clase trabajadora y las de consumo precisa tener la condición de consumidor o usuario de productos o servicios que de ésta se obtiene.

Las adecuadas para las micros, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son aquellas con fines de especulación comercial, es decir las de responsabilidad limitada, por ser la de mayor facilidad en su manejo y de control, y la sociedad anónima, aunque ésta requiere mayores observaciones legales, señala Nafin.

Errores comunes

El Colegio Nacional del Notariado Mexicano identificó los cinco errores más comunes que cometen los emprendedores al iniciar un negocio. Constituir una sociedad toma en la actualidad entre dos y tres días. Es, además, un requisito que piden los bancos para ser sujeto de crédito, da una imagen de seriedad y permite emitir comprobantes fiscales, entre otros beneficios.
Trata de evitar estas fallas a fin de que tu empresa inicie con el pie derecho:

*Elegir un tipo de sociedad inadecuado. Las dos más comunes son la Sociedad Anónima y la Sociedad de Responsabilidad Limitada. Acude con un notario para recibir asesoría. Algunos aspectos que explorará antes de recomendar el tipo de sociedad son: ¿a qué se dedicará la empresa?, ¿quién o quiénes la dirigirán?, ¿cuánto capital invertirá cada socio? y ¿admitirá nuevos socios?

*No constituirla legalmente ante notario. Un acuerdo de voluntades en el momento en el que se inicia el negocio no garantiza que siempre habrá coincidencia de puntos de vista. Es por ello que el notario público da fe pública de la constitución de la sociedad a través de la redacción de la escritura constitutiva en la que quedarán definidos todos los detalles como: capital de la empresa y de distribución entre socios; objeto de la sociedad; nuevos de socios y nacionalidad de los mismos; forma de administración; apoderado legal; si aceptará más socios y cuáles serán las obligaciones de cada uno.

*No definir obligaciones de cada socio. Éstas dependen del tipo de sociedad y capital invertido, un socio mayoritario tendrá más responsabilidades que el resto. Se deben definir las reglas para el ejercicio del voto, toma de decisiones y mecanismos de solución de controversias entre accionistas o socios.

*No tener estrategia de salida. Es importante definir los términos de salida de la sociedad que permiten que alguno de los socios abandone la empresa, causas para la exclusión de los mismos y establecer restricciones en la transmisión de acciones.

*No registrar la marca. Al conformar la sociedad, el notario presentará una solicitud ante la Secretaría de Economía con varias razones sociales o denominaciones de la sociedad, para que ésta confirme cuál está disponible. No se debe confundir este trámite con el registro de la marca comercial. De hecho en muchas empresas la razón social es diferente de la marca comercial.

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CRÉDITO: 
Redacción