Formemos empresarios

Por todos lados escuchamos que hay que desarrollar emprendedores pero si vemos a nuestro alrededor, ¡estamos rodeados de ellos!

La economía informal, la piratería, los negocios entre amigas que no se formalizan… Todo esto es emprendimiento y en México nos sobra.

Hay muchos emprendedores pero no continúan con sus proyectos o no los formalizan y lo que nuestro país necesita son empresarios.

México necesita empresarios, no emprendedores. Empresarios honestos, con conciencia social, que generen empleos formales y contribuyan con la sociedad; pero ¿qué pasa que las empresas abren con ilusión y muchas de ellas cierran antes de los dos años?

¡La educación emprendedora hace la diferencia!

Emprender no solamente se trata de generar ideas de negocios, saber mercadotecnia o ser administrado; como dice el autor Peter Drucker: “Emprender no es un arte ni una ciencia, es una práctica”.

El desarrollo de un emprendedor comienza desde la infancia, si estimulamos las características ya existentes en los niños como la creatividad, la autoconfianza, la autoestima, la tenacidad, la capacidad de observar y la curiosidad, tendremos niños emprendedores que serán adultos empresarios o que, en caso de buscar la opción del empleo, lo harán con estas competencias, mismas que caracterizan a los emprendedores.

Cuando un niño pide apoyo para desarrollar sus ideas, quiere aportar un granito de arena a una causa social, inventa una obra de teatro y te invita a verla, llega a venderte sus dibujos o desarrolla ideas para los trabajos de su escuela, ¡está emprendiendo!

Si estimulamos el emprendimiento en la infancia le damos a los niños una llave: la que abre la puerta hacia la libertad.

Si además le enseñamos a emprender con valores, le estamos dando también la opción de hacer de este mundo un mejor lugar.

En este momento de decisiones y cambio, aprendamos de los niños; las mentes de nuestros pequeñitos encierran más sabiduría de la que pensamos.

La respuesta está en los niños, enseñarles a emprender con valores es justamente lo que necesita nuestro país para caminar hacia un mejor futuro, tanto social como político y económico.