Oficinas inteligentes, espacio para la convivencia multigeneracional

El factor humano es esencial en cualquier sistema de trabajo que se quiera desarrollar, y un buen espacio para llevar a cabo las actividades laborales diarias, es importante en las estrategias de desarrollo organizacional.

La guerra por el talento y los escenarios laborales multigeneracionales obligan a las empresas a ofrecer ambientes que contribuyan con la creación de experiencias de calidad e incluyentes para cualquier equipo de trabajo.

La convivencia de varias generaciones – X, Y, Baby boomers e incluso otras-, implica también adaptar y reinventar nuestra cultura organizacional y construir escenarios que beneficien el clima laboral, la integración y la comunicación entre diferentes equipos.

Pero ¿cómo hacerlo?

Espacios armónicos y ambientes flexibles

Diferentes estudios han demostrado que un entorno laboral favorable incide en el nivel de productividad de los colaboradores. Y con entorno, me refiero al concepto completo: espacios físicos y cultura organizacional.

La tendencia actualmente se dirige hacia la creación de espacios laborales que se caracterizan por ser diversos, armónicos y abiertos (open space) con ambientes flexibles: escenarios que contribuyan en la mejora de los resultados de productividad, y que ofrezcan a nuestros colaboradores mayor flexibilidad sobre su horario laboral, y favorezcan el uso y acceso a tecnologías de vanguardia desde cualquier lugar.

Actualmente las grandes empresas necesitan lugares físicos donde la fuerza laboral mejore su integración y convivencia en equipos de trabajo de forma natural y no como colaboradores individuales y aislados.

Desarrollar nuevos espacios laborales permite a las empresas reinventarse y desarrollar un nuevo sentido de pertenencia y, sobre todo, el reto debe ser resaltar las características de los colaboradores y trasladar estos sentidos al diseño y distribución de cada uno de los espacios corporativos.

Se dice fácil, pero el reto es complejo, ya que un lugar de trabajo que facilite la interacción y la colaboración diaria, genera un hábito de autorregulación benéfico para la empresa y sus miembros, siempre y cuando se cuente con el apoyo de un líder que es el modelo a seguir en cualquier lugar.

¿Oficinas verdes? ¡Cuidemos al medio ambiente!

Sin duda, toda estrategia de responsabilidad corporativa debe estar alineada con un precepto fundamental: favorecer el impacto positivo hacía el medio ambiente y hacia los ocupantes.

Contribuir con este pilar – el cuidado del medio ambiente - a través de nuestros espacios de trabajo, es un reto interesante, pero no imposible.

Detalles como eficiencia energética – mediante la distribución estratégica de los espacios que permitan una mayor penetración de la luz natural -, el uso de energías alternativas, la mejora de la calidad ambiental interior, la eficiencia del consumo de agua, el desarrollo sostenible de los espacios libres o la conectividad o cercanía al transporte público, son factores que podemos y debemos cuidar en la selección o innovación de los espacios de trabajo.

La autora es Vicepresidente Ejecutiva de Recursos Humanos de AXA Seguros

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