RSE, vía para lograr la competitividad

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Necesario desarrollar políticas de protección al medio ambiente: Grupo Xcaret

Transmitir la responsabilidad social a la cadena de valor de una empresa impacta positivamente en la competitividad, en la lealtad de los clientes y empleados, y da un valor agregado al producto o servicio.

Así lo asegura Grupo Experiencias Xcaret, que recuerda haber llegado a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de manera inherente, ya que por el giro de su negocio era fundamental el cuidado del medio ambiente, así como una buena relación con la comunidad, lo que los orilló desde sus primeros años —la empresa nació en 1990— a desarrollar programas de protección al medio ambiente, sin conocer su valor, impacto y beneficios.

“Nadie nos había dicho que eso que hacíamos se denominaba RSE y que tenía un valor para el mercado y el proveedor”, dijo Wendy Santaolaya López, gerente de Competitividad Sustentable del grupo.

Con esa experiencia y luego de conocer los beneficios, desde hace cuatro años brindan capacitación a sus proveedores, entre los que se encuentran pequeñas y medianas empresas (pymes). Por ahora, capacitan a cuatro agencias de viaje, que en promedio tienen 450 empleados cada una, y les ofrecen una beca para que obtengan el Distintivo Empresa Socialmente Responsable.

Durante su participación en la edición 11 del Congreso Internacional de Responsabilidad Social, organizado por la asociación Compite —que promueve el crecimiento y la permanencia de las empresas en México—, Santaolaya aclaró que ser socialmente responsable no se reduce a obtener un distintivo, sino que es necesario desarrollar políticas de acuerdo con las características de los grupos de interés, “por ejemplo, al cliente, le tengo que hablar del beneficio y el valor que tiene elegir mi producto o servicio, pero no tengo que endosárselo con un costo. En el caso de los colaboradores, hay que capacitarlos, brindarles condiciones óptimas, conocer sus necesidades y adaptar programas”.

Elección flexible

Santaolaya López explicó que para seleccionar a sus proveedores, les realizan una evaluación en la que tienen que reunir 100 puntos, de los cuales 10 están relacionados con temas de responsabilidad social, “con lo que garantizamos que al menos tengan indicios de buenas prácticas y es que entendemos que para la mayoría de las pymes su prioridad es otra”, dijo.

Refirió que toda área de RSE se debe distinguir por la innovación, “aunque la innovación no siempre está relacionada con el dinero. Hay que ser creativos y tener en cuenta que los resultados llegarán en el largo plazo”, dijo.

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CRÉDITO: 
Yesme Cortés, El Economista