Sector vitivinícola con gran potencial en el Bajío

Foto: Archivo/Eleconomista.mx

De las 160,000 hectáreas en el país, 60% están en esta zona

Actualmente, existen hasta 160,000 hectáreas disponibles e idóneas para el desarrollo y crecimiento de la industria vitivinícola en México. Por su tradición, clima, suelos y condiciones económicas, la región Bajío (Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, Jalisco, Zacatecas y San Luis Potosí) presenta el campo más grande y promisorio para el desarrollo de esta actividad.

Si bien el sector crece de manera importante, requiere de mayor crédito para mantener su ritmo, por lo cual productores analizan junto con el gobierno federal la puesta en marcha de un instrumento financiero.

En entrevista, Luis Cetto Salazar, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV), refiere que en el país existen alrededor de 3,600 hectáreas plantadas de uva para la industria vitivinícola; 70% de ellas está en territorio de Baja California, el principal productor en México.

No obstante, hay todavía un margen muy importante para crecer. Según previsiones del Consejo, de las 160,000 hectáreas referidas, 60% se encuentra en los estados de Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas y una parte de Jalisco.

Comenta que las expectativas de crecimiento en el país son alentadoras, gracias a un incremento en el consumo nacional, ya que este negocio aumenta su volumen de producción entre 8 y 9% de manera anual.

“Cualquiera de estos casos tiene potencial. No hay gobernador que, de alguna manera, no quiera detonar este tipo de industria. Todos están interesados porque, de cierta forma, los niveles de inversión que vienen atrás de la vinicultura son bastante altos y finalmente son un atractivo adicional de la región”, declara.

Plan financiero

Cetto Salazar comenta que, junto con las secretarías federales de Economía y Agricultura, han sostenido pláticas y acercamientos para poder adquirir financiamientos de acompañamiento que, alejados de un subsidio o apoyos a fondo perdido, ayuden a los vitivinícolas a desarrollar nuevos proyectos. Así, estima que el sector, junto con el gobierno federal, está a tres o cuatro meses de poder establecer un programa o producto financiero específico, respaldado con la banca de desarrollo.

Consumo limitado

Paralelamente, dice, la Federación, los gobiernos locales y la sociedad deben impulsar y promocionar el consumo del vino, el cual alcanza apenas los 600 mililitros per cápita al año.

Mientras que en el 2000 se consumían 2.3 millones de cajas, en el 2012 se alcanzaron las 7 millones, en tanto que para el 2025, se cuenta con una expectativa de llegar a las 22 millones.

Al día de hoy, México cuenta con una capacidad instalada para producir 2 millones de cajas, por lo que “mercado hay”, el cual, en su mayoría, se satisface por la oferta internacional. Lo que hace falta es incrementar el número de botellas de vino en las mesas mexicanas.

“Proporcionalmente, el consumo de vino en México ha crecido una barbaridad, aunque, claro, sigue siendo una base muy baja. El consumidor lo que va a hacer es que si la industria mexicana es capaz de ofertar el vino suficiente, va a seguir tomándolo, pero si no lo tenemos, tomará el que tenga enfrente”, afirma.

[email protected]

CRÉDITO: 
Erick Ramírez, El Economista