Protocolos en el gobierno de empresas familiares

En todo proceso administrativo siempre existe un riesgo de caer en situaciones de exceso de “familiaridad”, en donde la objetividad en la supervisión y evaluación de las tareas asignadas a los miembros de la organización es afectada. Esto provoca que los encargados del gobierno de la organización se vuelvan permisivos y hasta protectores de malas prácticas e ineficiencia.

En ese momento, los encargados del gobierno consciente o inconscientemente caen en la complicidad. Para evitar esto, se crean los códigos de ética y conducta, así como políticas dirigidas a evitar estos comportamientos.

Si esto sucede en las grandes organizaciones, el problema se vuelve mayúsculo en las empresas familiares. Factores como: padres sobre protectores, favoritismos, conflictos familiares y entre personal, expectativas infundadas, etcétera, pueden poner en grave riesgo el funcionamiento y el patrimonio de este tipo de empresas.

Todo lo anterior, nos lleva a concluir que este tipo de empresas, también necesitan de medidas de gobierno que ayuden, no solamente a prevenir problemas, sino también a crecer y progresar. Nada mas triste que la frase “Abuelo rico, padre millonario, nieto miserable”.

Las medidas de gobierno de una empresa familiar, tienen que empezar con las reglas que la familia se auto imponga, que permitan blindar a la empresa de cualquier conflicto familiar.

La primera recomendación de expertos es crear un “consejo familiar” en el cual participen todos los miembros de la familia mayores de edad, estén o no interesados en participar activamente en la empresa. Lo primero que decide este consejo, son las reglas de comunicación y participación de la familia. Entre otras:

  • El respeto total a todos los demás miembros y sus opiniones, independientemente de si están o no fundamentadas.• Respeto a los tiempos que cada miembro de la familia exprese sus puntos de vista y sus ideas.
  • Evitar el uso de vocabulario ofensivo e ironías para denostar al otro.
  • Formalidad en la programación de las reuniones y su cumplimiento.
  • Procedimientos de integración al consejo familiar ya sea por alcanzar la edad requerida (18 años) o por matrimonio u otro parentesco. La condición es que los miembros sean partícipes del patrimonio familiar.

Los temas que el consejo familiar debe incluir en sus reuniones son, entre otros, los siguientes:

  • Situación patrimonial actual, incluyendo cualquier asunto relacionado con la disponibilidad, así como las obligaciones patrimoniales.
  • Distribución de recursos mensuales entre los miembros de la familia.
  • Planes futuros y oportunidades de inversión.
  • Determinación de los miembros de la familia a participar en los negocios familiares, los argumentos a favor y en contra y los resultados que se espera de su participación.
  • Posición o posiciones que deberá tomar la familia en cuanto a los asuntos a tratar en los consejos de administración de los negocios familiares.
  • Aspectos específicos que los miembros de la familia tengan en relación con asuntos de negocios o patrimoniales.

Una vez instalado el consejo familiar, este se encargará de evaluar y discutir las características y capacidades de todos aquellos familiares que quieran participar en el negocio. Esto quiere decir que deben predominar los aspectos de capacidades profesionales y compromiso sobre los sentimentales.