Promoción de la equidad

Cuando hablamos de equidad, entendemos que existe el derecho de todas las personas a que se les de un trato igual en relación con sus circunstancias. Si hablamos de repartir la riqueza, la equidad se refiere a dar a cada individuo la parte que le corresponde en relación con su habilidad para generarla. Por otro lado, cuando hablamos de oportunidades, la equidad se refiere a que cada individuo tenga las mismas oportunidades en relación con su capacidad, conocimiento y habilidad para llevar a cabo algo.

De acuerdo con el diccionario de la Lengua Española, la palabra equidad proviene del latín aequîtas, y quiere decir:

  1. Igualdad de ánimo
  2. Bondadosa templanza habitual, propensión a dejarse guiar, o a fallar, por el sentimiento del deber o de la conciencia, más bien que por las prescripciones rigurosas de la justicia o por el texto terminante de la ley
  3. Justicia natural, por oposición a la letra de la ley positiva
  4. Moderación en el precio de las cosas o condiciones de los contratos
  5. Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.

El ser equitativo, no significa el repartir indiscriminadamente las cosas o las oportunidades, pero si a tener algún sentido de justicia a la hora de repartir.

Normalmente, la función de equilibrar las condiciones de cada individuo empieza por la familia y continúa por el gobierno. La familia proveyendo de valores como disciplina, honestidad, bondad y educación. El gobierno, a través de los esfuerzos que hagan las instituciones para que todos reciban la mejor calidad en educación, alimentación y servicios de salud.

El administrador de cualquier entidad sea esta del sector gobierno, pública o privada, con o sin fines de lucro, debe asegurarse que a la hora de repartir oportunidades debe haber equidad, es decir que las oportunidades deben darse de igual manera a todos los iguales en conocimientos, capacidades y habilidades, no en función a sexo, género, raza, condición social o creencias. Estas oportunidades se refieren a puestos de trabajo, salarios, premios, condiciones de trabajo, etc.

Sin embargo, la entidad y su administración también pueden promover la equidad, a la hora de buscar dar oportunidades de superación entre los individuos que colaboran en ella. Para lograr esto, deben estar involucrados el gobierno de la entidad, la gerencia y todos aquellos funcionarios que tengan bajo su responsabilidad personal.

La promoción de la equidad empieza por los planes de carrera que la entidad ofrezca al personal que labora en la misma, estos planes deben establecer claramente todas aquellas características y acciones que debe de tener el individuo para acceder a un crecimiento dentro de la organización.

Adicionalmente la administración puede poner a disposición del personal herramientas suficientes para que puedan desarrollar las características, habilidades y conocimientos necesarios para progresar, como son cursos de capacitación, bibliotecas de conocimientos y talleres dirigidos a desarrollar las habilidades requeridas para su desarrollo.

El siguiente requisito es un sistema que permita la evaluación del progreso de cada individuo de manera objetiva y libre de prejuicios.

Sin embargo es importante aclarar que todos estos esfuerzos que lleve a cabo la entidad, solo podrán rendir frutos si existen individuos en la organización dispuestos a tomar el reto del progreso y poner el esfuerzo que se requiere para acceder a las oportunidades disponibles, ya que como comentamos al inicio de este artículo, las oportunidades se dan a quienes cumplen con las características que requeridas ofrecidas de manera equitativa.