El problema de la administración: La reestructura

El administrador dentro de sus actividades tiene la responsabilidad de estar pendiente del estado que guarda la entidad y verificar si su estructura responde a el ambiente en el que se desempaña, en cuanto a aspectos económicos, financieros, laborales, legales, etc.

Cuando alguno de esos aspectos cambia, el administrador deberá analizar cómo afecta o puede afectar dicho cambio en la estructura de la empresa.

La reestructura corresponde a un conjunto de cambios programados en una entidad, grupo de entidades y su organización, para efectos de adaptarla a nuevas condiciones internas y externas.

La administración debe prever si es necesario hacer cambios por crecimiento o por reducción de sus operaciones, también puede deberse a la necesidad de desprenderse de parte de sus operaciones por diversas razones, adquirir nuevos negocios, ajustar por dificultades financieros o bien puede querer reestructurar por tener en vista una colocación de acciones en algún mercado bursátil.

Derivado de cualquiera de las situaciones mencionadas, la reestructura debe ser meditada, todas las alternativas deben ser tomadas en cuenta y se debe analizar las mejores opciones dentro de la estructura.

Una reestructura puede incluir una combinación de aspectos referentes a fusiones, adquisiciones, escisiones, compra y/o venta de activos, compra y/o venta de acciones de empresas. También puede incluir aspectos laborales, organizacionales y corporativos.

Para lograr una reestructura exitosa, el administrador debe reunir un equipo multidisciplinario que incluya expertos en aspectos legales corporativos, laborales y fiscales; aspectos contables, financieros, organizacionales, técnicos y en algunos casos hasta ecológicos.

Adicionalmente en el caso de fusiones y adquisiciones requerirá a algún banquero de inversión que funcione como agente colocador.

En relación con los aspectos legales corporativos, se asegurará que se reestructuren estatutos de la o las empresas sujetas a la reestructura, que implemente desde un aspecto legal las fusiones, adquisiciones o escisiones que sean necesarias.

El experto en asuntos legales fiscales, deberá analizar y verificar que se tomen en cuenta todas las consecuencias en pago de impuestos de todos los movimientos de fusiones, adquisiciones, escisiones, compras y/o ventas de activos, compras y/o ventas de acciones, etc. El objetivo será que no existan sorpresas en el costo fiscal de tales operaciones.

El experto legal en asuntos laborales, deberá prever que no existan costos laborales del proceso de reestructura no previstos.

El experto contable, deberá asegurarse que la información financiera de las empresas sujetas a reestructura reflejen todas las consecuencias financieras y de revelación de la reestructura.

El experto financiero deberá prever que existan todos los recursos financieros suficientes para enfrentar los costos de la restructura.

El experto en asuntos organizacionales deberá asegurarse que todos los manuales de la organización, descripciones de puestos, organigramas, políticas y procedimientos queden adaptados a la nueva estructura.

El o los expertos en asuntos técnicos del negocio de la empresa, verificará que la operación de la empresa o grupo de empresas reestructuradas sea ajustada para que funcione de manera óptima.

Así igual con el experto en asuntos ecológicos ambientales y con cualquier otro experto que sea necesario para asegurar que la empresa reestructurada opere de manera óptima.

Todo lo anterior tiene un costo que puede sonar muy alto, por eso a la hora de planear una reestructura debe haber un análisis muy serio de costo beneficio para la empresa y sus accionistas.

El autor es socio director de PKF México