Tienditas elevan su competitividad con TPV

Foto: Especial

Ahora las tienditas tendrán una herramienta más para competir contra las grandes cadenas comerciales como OXXO o 7eleven, al complementar su variado portafolio de mercancías con el servicio de cobro con tarjeta de débito o crédito, a través de una terminal punto de venta (TPV) proporcionada por Grupo Bimbo.

Con la asociación entre Bimbo y Blue Label, Visa y Banamex, se da acceso a las pequeñas tiendas para adquirir una TPV sin los inconvenientes financieros y de costos que representa el adquirir el servicio a través de un banco, por parte de tan atribulado sector minorista.

Banamex será, según Edgardo del Rincón, director ejecutivo de Crédito al Consumo, “el banco adquirente y facilitador de la cuenta Transfer, donde el comerciante recibirá el depósito de las ventas generadas por los pagos con tarjetas”.

La asociación entre Bimbo y Blue Label se dio hace tres años bajo el nombre de Quiubo y contemplaba inicialmente transacciones no financieras, es decir, pagos de servicios como el de telefonía fija y facturas de electricidad, así como recargas de tiempo aire para teléfonos móviles, siendo ésta la primera de tres etapas que contempla el proyecto.

Así, la alianza con Visa da paso a la segunda etapa, la cual pretende impulsar el pago con tarjetas bancarias en este sector.

En su última fase, se pretenderá que las tienditas se conviertan en un canal de distribución de la institución financiera, permitiendo llevar a cabo operaciones como el retiro de efectivo.

¿Cuáles son los costos?

Para el uso de la TPV del nuevo esquema, se contempla una cuota anual única de 600 pesos por afiliación, así como una renta fija diaria de 1.5 pesos y una tasa de 3.5% por cada compra con tarjeta. En lo referente a la modalidad de pago de servicio y tiempo aire, hay una comisión de siete pesos por cada depósito.

¿Cómo se obtiene?

El interesado debe obtener una cuanta Transfer, la cual se tramita con una identificación oficial en cualquier sucursal Banamex; en dicha cuenta, se le depositarán las ventas realizadas en la TPV. Posteriormente, la tienda debe estar dentro del canal de distribución de alguna de las diferentes marcas de Bimbo.

El tendero recibe luego la capacitación para su uso, misma que se da en el lugar donde fue instalada, así como organizar su tiempo y finanzas con el objetivo de contar continuamente con los servicios que ofrece la terminal.

Ventajas y desventajas

En un sondeo realizado por El Economista a un grupo de tenderos en diversos municipios del Estado de México, la mayoría de los encargados de los establecimientos coinciden con que esta nueva modalidad, sería un gancho para captar más ventas.

Sin embargo, la ubicación de éstas condiciona las perspectivas que se tienen acerca del servicio en su segunda etapa.

Por ejemplo, Cristina Gallardo, dueña de una pequeña tienda enclavada en una colonia popular del municipio de Teoloyucan, explicó que sus clientes “realizan sus pagos en efectivo y nuestra situación (haciendo referencia al nivel de ingresos) no permite encontrar casos que soliciten el cobro con tarjeta”.

Al hacerle la pregunta sobre su experiencia con la modalidad de recargas y pago de servicios, dijo que le resultó “muy efectivo en la atracción de clientes y para incrementar nuestras ventas de manera indirecta, ya que mientras esperan su recarga de tiempo aire se llevan algún producto”,

En cuanto al pago de servicios, dijo que la gente “prefiere ir a formarse y perder su tiempo a las oficinas de Telmex y CFE, pero hemos tenido algunos clientes que han realizado sus pagos aquí”.

Por otra parte, en las tiendas con una mejor ubicación, creen que será una herramienta importante en los días festivos y en el día a día.

Manuel Gómez comenta que “es una buena posibilidad para que los días festivos, en los que la gente prefiere pagar con tarjeta por temor a traer efectivo, lo que puede incrementar nuestras ventas”.

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CRÉDITO: 
Erick Gallardo / El Economista