Tellmebye resguarda tu herencia digital

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¿Has pensado en manos de quiénes quedarán tus cuentas de redes sociales, boitcoins o Paypal, tus libros digitales, películas o música por las que ya pagaste cuando mueras? ¿Qué será de toda esa información que has creado o acumulado en Dropbox y Evernote? No existe un cielo para el mundo digital, pero sí un limbo virtual, en el que videos, fotos y textos aparecerán como fantasmas para tus seres queridos una y otra vez. ¿Por qué no optar por dejar las cosas en orden?

“La música, las películas, las fotografías, los videojuegos, los libros en formato digital no dejan de ser propiedades, que además del valor sentimental tiene uno económico -¿Quién haya recibido el nombre de usuario y contraseña de la cuenta de Michael Jackson no tendrá acaso un bien valioso?- Si tienes una cuenta en Paypal y al morir nadie la reclama, ese dinero se lo queda la empresa, y así hay muchos ejemplos, hay que asegurarse de que alguien reciba esas cosas que son nuestras propiedades”, señala Carlos Jiménez, creador de la plataforma.

Pero no se puede hacer esto con las herramientas existentes, de ahí que naciera Tellmebye, agrega en entrevista telefónica.

¿Qué se puede incluir en un testamento digital? Todo: tu cuenta en Facebook, Twitter, Spotify, Netflix, Paypal, bitcoin, archivos. Todo lo que esté digitalizado y sea de tu propiedad.

¿Y por qué hacerlo? Bien, no todos son Michael Jackson, así que seguramente tus cuentas tienen más valor sentimental que económico. En caso de fallecimiento, tu familia se va a encontrar con problemas para eliminar tu cuenta en redes sociales, a fin de que dejes de recibir felicitaciones de cumpleaños cuando ya llevas tiempo fallecido.

Con el derecho al olvido, la gente se ha dado cuenta que es importante configurar su legado o dejarle sus contraseñas a alguien. A Facebook no le interesa eliminar una cuenta, porque una cuenta de una persona viva o muerta es un activo que usa para vender publicidad y otros servicios. Lo que hace Facebook es desactivarla, la deja de un modo pausado, pero no la elimina”, explica.

Los albaceas

Tellmebye cuenta actualmente con ocho empleados y más de 150,000 usuarios de Alemania, Rusia, España y América Latina, particularmente de México, Colombia, Chile y Brasil. Los primeros 60,000 euros que requirió su lanzamiento provinieron de los ahorros de Carlos Jiménez, con el tiempo se sumó otro socio capitalista, y está por hacer una ampliación de recursos, también por 60,000 euros.

El primero paso al contratar este servicio, explica el entrevistado, es nombrar a los albaceas de confianza de los bienes digitales. No hay límite, puedes tener tantos como bienes digitales heredes. Tellmebye entrega una “caja” con 10 gigas de capacidad en la que se puede meter lo que sea: ficheros, imágenes, información confidencial y comprometedora que quieras enviar a alguna dirección tras tu muerte; y la relación de quienes heredarán estos.

Los albaceas registrados notificarán a Tellmebye cuando suceda el fallecimiento y ésta tendrá un periodo de 48 horas para tratar de contactar vía correo electrónico al cliente, a fin de asegurarse que la notificación es verídica y detener la liberación de los archivos en caso contrario. Lo beneficiarios recibirán única y exclusivamente aquello que se les legó y no sabrán nada respecto a los bienes heredados a otros.

Estas personas podrán decidir qué hacer con estos bienes: desactivar cuentas, continuar con los servicios de streaming, reclamar el dinero.

“Hay empresas que han surgido a raíz del derecho al olvido que lo que venden es un servicio para eliminar la huella digital de las personas que han fallecido ¿por qué tenemos que pagar a abogados o a empresas si podemos hacer una previsión?

Pero es justamente ése el reto de Tellmebye y de Carlos Jiménez: la previsión. Hay gente que no hace uso de la tecnología digital y por ello no la ven útil, el trabajo es con quienes llevan una vida activa en la red.

“Es la doble labor que tenemos, pero conforme pase el tiempo las generaciones lo tendrán más presente”, confía el emprendedor.

Un punto donde marca distancia es el legal y donde faltará regular ¿si contratas el servicio de Spotify la música que descargas es tuya o de la empresa a tu muerte? ¿Qué sucede con la música cuando se cancela la cuenta?

Hay un choque de intereses y conflictos legales… No sé si me estás dejando una cuenta o una relación de morosos que le deben a tu empresa. Lo único que decimos es los contenidos que estás dejando, si es legal o no corre por tu cargo”, aclara.

Y abunda: “Esto es como un hotel con varias habitaciones, nosotros no sabemos que sucede dentro de las habitaciones, y el hotel no es culpable de que se haya cometido un acto delictivo dentro de sus cuartos. La información nosotros no la vemos, ni la tratamos, no la conocemos”.

Enfermedades degenerativas

Por dos años, Tellmebye ofreció un servicio gratuito de dos gigas, como una forma de agradecer a quienes dieron su apoyo. Hace seis meses migró a un esquema único de pago anual de poco más de 599 pesos (29 euros). La modalidad gratuita sólo está disponible para asociaciones de personas con enfermedades degenerativas, como el Alzheimer, que han encontraron útil esta herramienta.

En este caso, explica Carlos Jiménez, se libran los contenidos por enfermedad terminal, es decir, cuando el mal ha avanzado a tal grado que la persona ya no es dueña de sus actos y pensamientos.

En México, el emprendedor extendió sus lazos con la industria funeraria mexicana, luego de participar hace dos en la Expo Funeraria, que se celebra cada año en Guadalajara. Para ésta creó un software de gestión, que permite además administrar la tienda en línea, publicación de obituarios y memoria digital para familiares.

Finalmente, el emprendedor español destaca algunas lecciones sobre la muerte que ha aprendido de México:

Ustedes tratan a la muerte de una forma más natural, es más humana. Acá es más fría, tratamos de esconderla, yo no pisé una funeraria hasta que tenía 30 años, porque cuando eres pequeño tus padres te apartan de la muerte, cuando es importante que los niños adquieran ese conocimiento para que el duelo sea más sencillo. El sector funerario mexicano, para mí, está muy por delante que el español”.


angelica,[email protected]

CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario