Pymes de la construcción buscarán participar en algún tramo del TAV México-Querétaro

Se buscará hacer un consorcio de constructores. Foto: Especial

Querétaro, Qro. Tras el anuncio de reactivación del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro, constructoras locales muestran interés en participar en la ejecución del proyecto.

El presidente en Querétaro de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Álvaro Ugalde Ríos, expuso que aunque la mayoría de las constructoras son pequeñas y medianas empresas, se podría conformar un consorcio.

Entre las 318 firmas asociadas a la cámara, cerca de 90% son pymes, por lo que sumarían sus capacidades para gestionar su participación en el desarrollo de algún tramo del tren.

“Lo que buscaríamos es hacer un consorcio de constructores para poder participar con la fuerza de trabajo en la parte en que nos inviten. En su caso podría ser como subcontratistas (...) a lo mejor se divide por tramos y un tramo podríamos hacerlo nosotros”, expuso.

Explicó que al ser una magna obra debe haber una planeación estratégica para mediar factores sociales y políticos.

Ugalde Ríos refirió que el paquete de obras presentado por el gobierno federal y el sector empresarial representan un aliciente para dinamizar a la industria de la construcción, que ha visto frenada su actividad pública y privada.

Ante la propuesta de reactivar el tren México-Querétaro, el gobernador Francisco Domínguez Servién pugnó porque el nuevo proyecto contemple ajustes en la ubicación de la terminal y se considere las inmediaciones del Aeropuerto Intercontinental de Querétaro (AIQ).

Importancia
Ayer, el gobierno de la República e Iniciativa Privada anunciaron un paquete de infraestructura de 39 proyectos por 297,344 millones de pesos, entre ellos se enlista el denominado Tren de Alta Velocidad México-Querétaro.

El nuevo proyecto contempla una inversión de 51,300 millones de pesos, con participación de la Iniciativa Privada.

Tras proyectarse como uno de los objetivos prioritarios en el programa de infraestructura de la anterior administración federal, la obra fue suspendida indefinidamente el 30 de enero del 2015, con el argumento de evitar el impacto que generaría a las finanzas públicas, tanto en el ejercicio fiscal del 2015 como el del 2016. La suspensión se efectuó entorno a controversias, cuestionamientos relacionados con los procesos de licitación y por presuntos actos de corrupción.

Al inicio de la actual administración federal, el gobierno de México mostró interés por continuar con el proyecto, para el cual se estimaba una inversión cercana a los 50,000 millones de pesos, de acuerdo con lo informado en febrero del 2019 por el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú.

En el Análisis Costo-Beneficio del TAV México-Querétaro, publicado en abril del 2014, uno de los objetivos del proyecto se centraba en mejorar la movilidad entre la Ciudad de México y la capital de Querétaro, mediante la construcción de un tren de pasajeros de alta velocidad, previendo que se redujera el tiempo de viaje a una hora entre ambas localidades.

El trazo del tren contemplaba la zona centro del país, entre la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y Querétaro, de acuerdo con el documento Memoria documental de la Construcción del Tren Rápido Querétaro-Ciudad de México, expuesto por la SCT y que documenta características del proyecto del 2012 al 2018.

CRÉDITO: 
Viviana Estrella / El Economista