Formalidad de las empresas impulsa la recaudación

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Integrar pymes a la economía formal aumentaría la productividad del país: BID

La productividad y la formalidad de las empresas en México favorecerán el incremento en la recaudación, evidenció el economista y vicepresidente de conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Santiago Levy.

De acuerdo con él, si se consigue integrar a 70% de las empresas pequeñas y medianas a la economía formal, habrá un aumento de la productividad de 50% que favorecerá un incremento en la recaudación.

Al presentar el libro Recaudar no basta. Los impuestos como instrumento de desarrollo, la economista del BID Ana Corbacho refirió un análisis de Levy en el cual evidencia que un determinante para elevar la recaudación, podría estar en simplificar la formalidad de las empresas para que, por sí solas, incrementen su aportación al sistema tributario.

Previo, en la misma presentación del documento, transmitida desde Washington, Levy lamentó que la riqueza de recursos naturales que caracteriza a América Latina ha limitado el desarrollo de un sistema tributario eficiente, equitativo y progresivo.

Reconoció que en la última década hubo un esfuerzo regional que permitió elevar la recaudación en 2.7 puntos del PIB.

Sin embargo, no todos los países contribuyeron a este incremento, que está muy lejos de los logros que alcanzan economías avanzadas, observó.

Reordenando prioridades

Los gobiernos han privilegiado el comercio de recursos naturales, como hidrocarburos o minerales, sobre la posibilidad de utilizar al sistema tributario como una herramienta de recaudación recurrente de ingresos, explican los técnicos del BID en el documento.

El mexicano Santiago Levy confirmó lo anterior al explicar que los sistemas tributarios más que reducir la productividad de una economía pueden favorecer la estabilidad de las finanzas públicas si están equitativamente armados.

Lamentó en la presentación del documento que el actual sistema tributario en la región esté demasiado recargado en los contribuyentes de altos ingresos, que además, encuentran huecos legales que les permiten evadir su responsabilidad fiscal.

Y la muestra está en el Impuesto sobre la Renta (ISR), precisó. Según los resultados del documento, sólo 10% de la población más rica de los países latinoamericanos es gravado con el ISR, y entre ellos, sólo 3% cumple con sus obligaciones tributarias.

Ésta es la razón por la que el ISR sólo genera 1.4% del PIB en ingresos en la región frente a 8.4% del Producto que puede recaudarse en las economías avanzadas, evidenció.

IVA, potencial desperdiciado

En presentación, la economista del BID, Teresa Ter-Minasian, destacó que el IVA es el pilar más fuerte del sistema y es la única tasa que tiene una productividad y eficiencia comparable con regiones avanzadas.

El problema es cuando la colecta de dichos ingresos se ve limitada por la serie de exenciones y tratamientos especiales que han ganado grupos de poder en algunos países. Esto les exime del pago del IVA y erosiona la recaudación.

Según su análisis, la gente pobre paga una tasa efectiva de 15% del IVA, mientras los ricos pagan sólo 5 por ciento. Es decir -puntualizó-, es un impuesto regresivo que depende de la proporción de ingresos que se destina al consumo.

Subsidios mal diseñados

La economista considera que el instrumento correcto para atajar la 
inequidad no está en las exenciones para grupos particulares de productos, bienes o servicios, sino en impuestos personales. Tampoco es alternativa el subsidio en su opinión, pues suele favorecer a quien más consume, que regularmente son los más ricos de las poblaciones, finalizaron.

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CRÉDITO: 
Yolanda Morales, El Economista