Mipymes recurrirán a recorte de gastos y personal para cumplir aumento salarial

Modificarán los costos de operación, producción o verán si reducirán contrataciones y personal. Foto: Especial

Los micro, pequeños y medianos negocios (mipymes) serán los más afectados e incluso, con el aumento del 15% al salario mínimo; muchos cerrarán, advierten empresarios.

El pasado miércoles 16 la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) aprobó el aumento de 15% al salario mínimo a partir de enero del 2021, lo que remonta a México ocho posiciones a nivel internacional, colocándose en el lugar 76 de 135 países; sin embargo, para las mipymes esto puede representar una crisis e incluso quiebra.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico, explicó que las mipymes serán las más afectadas por la crisis de la pandemia del Covid-19, además que recaerá más en la parte informal, donde se paga más el salario mínimo.

En el país, 10.9 millones trabajadores ganan menos de 3,696.60 mensuales, de los cuales, 90% se ubican en micro y pequeñas empresas, la mayoría del sector informal.

“Después de un año de crisis económica, donde cerraron más de 1 millón de empresas y que se abrieron solo 600,000 de pequeño tamaño, evidentemente sus capacidades financieras se redujeron. En ese sentido habría mayor afectación por el incremento del salario mínimo”, explicó en entrevista con El Economista.

La aprobación de la Conasami permitirá incrementar el sueldo de 123.22 a 141.70 pesos; y de 185.56 a 213.39 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte. Para las mipymes, el problema será tener los recursos, mientras que las medianas y grandes podrán ejecutarlo mejor por tener la capacidad de pagar más de un salario.

De la Cruz detalló que la fecha del nuevo monto, el 1 de enero, no se puede modificar, reto que las mipymes deberán vencer al ajustar otras áreas. Por ejemplo, modificarán los costos de operación, producción o verán si reducirán contrataciones y personal.

De acuerdo a declaraciones de la Confederación Patronal de la República Mexicana, este aumento puede provocar el cierre y quiebra de 700,000 empresas en los próximos tres meses.

Para de la Cruz, los sectores más afectados son: comercios, servicios, turismo, construcción, restaurantes y tiendas, que suelen pagar a vendedores el mínimo más bonos.

Lo óptimo, indicó, habría sido un diálogo para crear una estrategia basándose en la realidad actual y con el apoyo del gobierno.

“Ahorita el presupuesto ya está autorizado, no hay forma de que el gobierno asigne recursos para el esquema, por lo que el ajuste lo deberán hacer directamente las empresas”.

En este sentido coincidió José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras, Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo, ya que consideró que para hacer el incremento, era necesario considerar las condiciones económicas del país, pues muchas empresas no pueden operar a toda su capacidad.

Del lado de la iniciativa privada, indicó, la meta es tener un salario digno que se mantenga sobre la línea del nivel mínimo de bienestar personal, por lo que su propuesta fue de 10% global sumando al aumento directo al salario nominal un monto independiente de recuperación, con el compromiso de alcanzar en los próximos años después de superar la adversidad del coronavirus y la línea del nivel de bienestar familiar.

¿Aumento de informalidad?

De la Cruz considera que sí se tendrá un aumento de informalidad, pero es difícil diferenciar si es por el salario o por la recesión. En promedio, puede aumentar a 58 o 59% cuando actualmente se ubica en 56.5%, y el PIB pasar de 23 a 24.5 por ciento.

“El principal factor que inhibe la recuperación del sector no va a ser el salario, hay otras cuestiones como bajo crecimiento económico o la inseguridad. Para que los micronegocios y pequeñas empresas puedan recuperarse y estar al ritmo del 2018, pasarán de tres a cinco años”.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario