Microfinanzas para desarrollar MiPymes

Foto: Especial./ elempresario.mx

La solución para bajar las altas tasas de interés en créditos para emprendedores será incentivar la competencia entre las instituciones microfinancieras. Para hacer crecer los negocios de poblaciones no bancarizadas, la capacitación de los beneficiarios logrará que los apoyos se inviertan adecuadamente.

En México, la cobertura de los microcréditos para los emprendedores y microempresarios rurales todavía es limitada; de acuerdo con el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim), en el país existen 150 microfinancieras que atienden a este sector no bancarizado.

“El monto promedio nacional del préstamo que se le otorga al microempresario es de 4,000 pesos, a un plazo máximo de 12 meses, con una tasa de interés que va del 2.5% al 4.5% mensual. La tasa de interés sigue siendo alta porque el riesgo que tomamos al prestarles también lo es”, explicó María del Carmen Díaz Amador, directora del Programa.

Según los especialistas, los intereses altos se deben a la falta de competencia y de capacitación de los beneficiados para darle un buen uso al crédito, ocasionando así uno de las mayores trabas para que los microempresarios no accedan a estos recursos financieros.

“La solución de esta problemática aparecerá cuando aumente la competencia por el mercado, con más y mejores productos, y con una educación financiera para el usuario, donde el empresario tenga la capacidad y la información de decidir con qué institución de microfinanzas trabajará”, añadió la funcionaria.

Sin duda, un empresario informado reducirá el índice de morosidad y tendrá certeza de cómo invertir el dinero, dándole a la institución microfinanciera (IMF) la seguridad de recuperar los recursos que le otorgó.

“La solvencia o liquidez que pudiera tener un empresario no le garantiza a la entidad microfinanciera que el solicitante sea sujeto de crédito; en cambio, si el empresario está capacitado y sabe que el recurso que se le está otorgando lo tiene que regresar, y que además este recurso tiene un destino perfectamente planeado, se reduciría el riesgo y las tasas de interés en gran medida”, dijo Gerardo Aparicio, investigador de la carrera de Finanzas de la Universidad Panaméricana.

La cobertura

Para lograr el pago puntual de este tipo de créditos, Compartamos Banco envía a un promotor cada semana a visitar a sus clientes, “convirtiéndolo en un líder que promueve la cultura de pago entre los microempresarios y el adecuado uso de los recursos”, dijo Antonio Peniche, director de Enlace a Ventas dicha institución.

También añadió que para reducir las tasas de interés se requiere una mayor competencia entre las IMF.

“El mercado mexicano es muy grande, el reto de las microfinanzas es que se hagan con una metodología adecuada para ese sector”, dijo.

Por su parte, el Pronafim, desde 2001 a 2010, a través de su red de microfinancieras, ha otorgado 18,000 millones de pesos. Y para incrementar su impacto piensa abrir 30 instituciones de microfinanzas más en Aguascalientes, Michoacán, Guerrero y Chihuahua.

Por su parte, las Cajas Solidarias, una alternativa del Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes), otorgan créditos para el inicio y desarrollo de micronegocios, envio y cobro de remesas, rendimientos más activos de ahorros y microseguros a través de 782 sucursales en el país.

Por medio de éstas, desde 2007 a 2010 se ha logrado una cobertura de 263 microrregiones, así como la atención de 1 millón 427,541 socios, con un monto total de 17,586 millones de pesos.

El rezago

Díaz Amador aseguró que “para que el acceso a los microcréditos incremente, será necesario consolidar y fortalecer las IMF con capital, un marco regulatorio y gobernabilidad, además de ofrecer productos que se adecuen a necesidades específicas de los clientes”.

De acuerdo con el Microscopio global sobre el entorno de negocios para las Microfinanzas 2010, realizado por la Economist Intelligence Unit, las microfinancieras mexicanas carecen de un marco regulatorio que les permita llegar a más clientes.

“La capacidad de supervisión y de control de las instituciones de microfinanzas sigue siendo reducida. Las organizaciones no gubernamentales se autorregulan y siguen normas heterogéneas”, especifica el documento.

Para fortalecer el sector en el país, las IMF deberán desarrollar esquemas administrativos de control de riesgos más sofisticados, apegados a los de la banca comercial, que les permitan disminuir los riesgos y bajar las tasas de interés, pues así las tendrán la certeza de en qué se invertirán sus recursos, concluyó Aparicio.

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CRÉDITO: 
Samantha Álvarez