IPN valida reglas que impulsan el emprendimiento

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A partir de la aprobación del Reglamento para la Transferencia de Conocimiento, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) establece requisitos y procedimientos para la conformación de asociaciones estratégicas y de alianzas tecnológicas, consorcios, unidades de vinculación y transferencia de conocimiento.

Es decir, se podrá generar redes regionales de innovación y nuevas empresas de base tecnológica, que incluye los Spin-off y Spin-out, que son esquemas productivos en los que participarán los alumnos, egresados, personal académico y personal de apoyo del Politécnico y la propia institución.

Lo anterior significa que los conocimientos, tecnologías, resultados de trabajos, tesis de licenciatura, así como los proyectos terminales: de tesis de grado, de investigación y los procesos de innovación desarrollados en el IPN por sus alumnos e investigadores, podrán originar empleo, actividad económica, productividad, competitividad y progreso social.

De esta forma, el conocimiento generado no permanecerán únicamente en publicaciones o a resguardo en archivos o bibliotecas; "la sociedad sabe y le consta, que los investigadores del instituto generan constantemente nuevos productos e inventos y que un gran número de ellos no están siendo aprovechados por la sociedad mexicana”, indicó Mario Alberto Rodríguez Casa, secretario de general del IPN

Agregó que con estas normas, un alumno, egresado o investigador que haya obtenido resultados con valor económico o social, podrá generar la empresa que le permita la aplicación de la innovación o la producción a nivel comercial de sus resultados, con asesoría y soporte de la institución en el emprendimiento.

El Reglamento de Transferencia del Conocimiento también permitirá fortalecer la relación con la pequeña y mediana industria del país, que genera más de 80% de los puestos de trabajo, mediante la generación de nuevos productos y procesos productivos o la mejora de los existentes, con soluciones tecnológicas e innovaciones del Politécnico.

Rodríguez Casas señaló que “los ingresos que reciba el instituto como resultado de estas asociaciones estratégicas, alianzas tecnológicas o consorcios, serán canalizados a través al Fondo de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico a los propios participantes" y a la casa de estudios, con lo que se podrá invertir en equipamiento científico y financiar más proyectos de investigación.

Para facilitar esto, refirió que también era necesaria una revisión de las Reglas de Operación del Fondo de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico, que databan de 2006, para volverlo más operativo, más ágil en sus procesos y en su estructura, por lo que fueron actualizadas.

Estas dos nuevas normas aprovechan las modificaciones a la Ley de Ciencia y Tecnología, de 2015, que permite al personal del IPN crear sus propias empresas sin comprometer su relación laboral con la institución.

Además, le da al Politécnico la oportunidad de obtener más recursos de sus patentes, derechos de autor y desarrollos tecnológicos, en lugar de que sean aprovechados por terceros sin retribución para el instituto.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario