Insumos, el reto para los cuentapropistas cubanos

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Sandra Lídice Aldama, propietaria de Brujas, Jabones artesanales (handmade soap), una pequeña productora de jabones artesanales, cree que Cuba sigue avanzando en su política que permite a la población autoemplearse en áreas autorizadas de comercios, servicios e industria. Los insumos y la materia prima en cambio, siguen siendo el reto de los nóveles empresarios.

“En mi negocio, que es una minindustria, el tema que más nos ha pegado es la adquisición de materias primas, en el país hay cosas que no podemos conseguir, pero se están dado pasos para tener mejor adquisición de insumos en todos los sectores”, comparte la empresaria en entrevista telefónica.

Desde su autorización, en el 2011, los “cuentapropistas” o trabajadores privados se han multiplicado en Cuba. Según datos de la prensa local, a septiembre del 2016 se tenían registrados 522,855 autoempleados, un aumento de 24,000 personas desde finales del 2015.

De acuerdo con información de la agencia EFE, el 65% de estos se concentra en La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba. El 11% trabaja en el sector gastronómico, con 58,993 personas. Tan solo este año se entregaron 1,870 licencias más para esa actividad, poco más de 200 respecto al cierre del 2015.

En los últimos meses, la prensa ha denunciado la presión del gobierno hacia los trabajadores privados, a quienes ha advertido que les retirará sus licencias de trabajo en caso de prestar un servicio que no esté autorizado.

Las advertencias, indica El Nuevo Herald, comenzaron con los choferes de taxis, pero se han extendido a cafeterías, y negocios de insumos para el hogar, bisutería, reparaciones de equipos, entre otros.

"Solo puedo vender lo que haga con mis propias manos", comenta Elaine, quien afirma que ha tenido que dejar de vender serpentinas y bolsitas para regalos que no fabrica ella misma.

"En muchas ocasiones es difícil conseguir la materia prima, porque la cartulina, los papeles de colores, el pegamento, todo eso lo compro en CUC es caro"… Para tener más ofertas, siempre mandaba a comprar productos fuera del país a personas que salían. Son cosas afines, nada fuera de lo normal y todo pagado con mi dinero… No entiendo por qué no me permiten venderlo", declara a El Nuevo Herald.

Sandra Lídice Aldama corre con mejor suerte: “En mi caso muy particular sí lo he logrado -hacerse de los insumos para sus jabones- sin ningún problema en específico”.

Para elaborar sus jabones, la empresaria utiliza aceites esenciales y fragancias para la piel. “Tenemos una tienda que provee esos aceites, pero cuando hay alguna necesidad, algo nuevo que deseamos crear no tenemos cómo conseguirlo en Cuba. La base de jabón que nosotros usamos es importada desde Francia por el estado y siempre hay un poco de temor de que no haya continuidad en el abastecimiento”, indica.

La empresaria cuenta con un punto de venta en un mercado artesanal en La Habana vieja. Además, provee su producto a hostales particulares y de renta de habitaciones. Afirma que las ventas de sus jabones, aunque lento, han crecido y han tenido buena aceptación dentro y fuera de Cuba, como es el caso de México, donde tiene algunos clientes.

“Es una revolución de clientes que nos hace muy feliz”, sostiene.

Sandra Lídice confía en que conforme vaya avanzando el tema de la apertura, los trabajadores privados tendrán oportunidad de importar sus materias primas.

“Me imagino que en algún momento va a suceder. De momento no es así, los cuentapropistas no tenemos personalidad jurídica para hacerlo, no tenemos posibilidad de adquirir directamente del estado, pero creo que se está trabajando en ello.”

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario