Factura electrónica: inicia la migración

Foto: Archivo./ elempresario.mx

Si piensas desechar las facturas impresas que te quedaron y migrar de inmediato a la facturación digital, no te preocupes, todavía tienes tiempo para hacer este cambio poco a poco. Así que esas últimas impresiones no tienen que irse directo a la basura.

Pedro Canabal, administrador central de Comunicación Institucional del Servicio de Administración Tributaria (SAT), explicó que sólo aquellas personas o empresas que en su declaración anual facturen 4 millones de pesos o más están obligados a migrar a la facturación electrónica; aunque por disposición oficial, a partir de este año desaparecerán los impresores autorizados y la tendencia será facturar digitalmente.

Si no tengo ingresos superiores a 4 millones de pesos al año, entonces puedo seguir usando mis facturas en papel, hasta que se acaben o termine su vigencia, que es de dos años, lo que ocurra primero”, comentó el funcionario.

Sin embargo, tarde o temprano, todas aquellas personas que utilicen facturas tendrán que cambiar del papel al documento digital, ya que el mismo mercado les obligará a ello.

Efecto dominó

“La tendencia es el uso de la factura digital, va a llegar el momento en que todos los causantes la soliciten, porque a su vez a ellos sus proveedores se las solicitarán, será un efecto dominó”, comentó Mario Luis Cortés, profesor investigador de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana.

Los expertos coinciden que antes de comenzar la migración es necesario recibir asesoría de algún contador o solicitarla en las oficinas del SAT o bien su página de Internet (www.sat.gob.mx) o vía Twitter (@SATMX), para determinar las necesidades particulares de cada contribuyente.

Para utilizarla

Una vez ubicada la situación fiscal en la que se encuentra, el contribuyente podrá decidir si migra al esquema digital aunque no facture los 4 millones de pesos que solicita el SAT. Para ello, lo primero que necesita es la Firma Electrónica Avanzada (Fiel).

Posteriormente requiere un proveedor de facturación electrónica. “Durante el 2011 se conocerán como proveedores autorizados de certificación, y con ellos se podrán obtener los sellos digitales”, comentó Canabal.

Sin embargo, explicó, cada contribuyente puede solicitarlos directamente al SAT y utilizarlos cuando haga una factura, ya sea en su computadora, en un café Internet, en su oficina, etcétera.

Al respecto, Samuel Pérez Carvajal, gerente de Factura Electrónica de CONTPAQ i, desarrolladores de software empresarial, explicó que este esquema se determina como auto impresión y el emisor de la factura podrá decidir si la imprime o sólo la guarda en su formato digital; sin embargo, este documento debe cumplir con los requisitos que pide el SAT.

“Los proveedores autorizados proporcionarán aplicaciones que le ayuden al contribuyente a realizar esta auto facturación; cada documento que haga deberá tener el folio autorizado por el SAT y ser autentificado por el sistema”, agregó.

En este sentido, Pedro Canabal comentó que las aplicaciones autorizadas se encuentran en la página del SAT en su versión del 2010 y muy pronto se darán a conocer los que estarán vigentes en el 2011.

“Probablemente, habrá algunas aplicaciones básicas gratuitas para aquellos que harán su facturación. La competencia será ver cuáles resultan más sencillas, rápidas, que cumplan nuestras necesidades específicas. Esta competencia beneficiará a los contribuyentes”, dijo.

Beneficios de ser digital

El uso de las facturas digitales inició en el 2005, cuando se aprobó su uso, ahora en el 2011 se vuelven obligatorias. Quienes ya las utilizan reconocen sus beneficios, entre los que se encuentran:

  1. Reducción del costo por facturación hasta de 85%.
  2. Seguridad y rapidez en la emisión de los comprobantes.
  3. Simplificación de los procedimientos administrativos.
  4. Disminución del uso de papel, lo que contribuye a la preservación del medio ambiente.
  5. Mejora el servicio al cliente.
  6. Reduce costos y errores en el proceso de generación, captura, entrega y almacenamiento.
  7. Mayor control documental.
  8. En un futuro, toda la declaración de impuestos, se hará con comprobantes fiscales digitales, incluso las deducciones personales.

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CRÉDITO: 
Judith Armadillo, El Economista