Industria del plástico a favor del ambiente

Foto: Especial

Comercializadora Cantú fabrica bolsas con materiales biodegradables

Ser parte de la cadena de valor de una gran empresa obliga, en gran medida, a pequeñas y medianas empresas (pymes) a realizar esfuerzos en materia de sustentabilidad, aunque también intervienen otros factores, como la tendencia internacional hacia el cuidado del medio ambiente.

Tal fue el caso de Comercializadora Cantú, que fabrica bolsas de plástico y está ubicada en Apocada, Nuevo León. En el 2007, recuerda Ramiro Cantú, director general de la empresa, tuvieron la inquietud de alinearse a una industria del plástico amigable con el ambiente a raíz de las prácticas que observaron en países como Francia, Alemania y Canadá, los cuales estaban innovando en sustentabilidad.

Así fue como decidieron aplicar prácticas similares en su sistema de producción para continuar con su negocio y no quedar rezagados. En un principio, sólo separaban la basura y reciclaban materiales, pero se dieron cuenta de que la sustentabilidad iba de la mano con todo el negocio.

Camino recorrido

Tras realizar un estudio, esta proveedora de Walmart de México y Centroamérica decidió invertir capital para obtener agua de un pozo industrial, colocar paneles solares y cambiar su sistema de alumbrado por iluminación de focos LED. En los últimos tres años, Comercializadora Cantú ha invertido cerca de 18 millones de pesos en tecnología sustentable. Gracias a estas acciones, explicó Cantú, se permite a la empresa reciclar 50% del agua que utiliza, obtener 25% de su consumo total de energía de fuente solar y elaborar sus productos con 60% de material reciclado.

“No vemos estas adquisiciones como gastos, sino como inversiones benéficas para el negocio, que fortalecen nuestras ventas”, consideró Cantú.

Actualmente, realizan productos biodegradables, que además de contener 60% de material reciclado, se realizan con 40% de material posconsumo, es decir, producto que ya fue vendido y luego recuperado por la comercializadora para su reutilización.

Esta empresa de 224 trabajadores también promueve el voluntariado entre sus colaboradores, en beneficio de los habitantes de Apodaca.

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CRÉDITO: 
Diana Salado, El Economista