Valora el trabajo de tu capital humano

Foto: Especial

Ausentismo y baja productividad, reflejo de la insatisfacción laboral

Los cambios de organización en las empresas, el conflicto y el estrés son algunos factores que influyen en la calidad de vida de un empleado.

En los últimos 20 años, este aspecto ha sido un tema de discusión, que ha impulsado una dinámica de reflexión acerca de qué técnicas facilitan el proceso de los cambios, la eliminación del estrés y la evaluación de la naturaleza del ambiente laboral.

“Las organizaciones están integradas naturalmente por seres humanos, pero a veces perdemos de vista que los empleados son personas, por consiguiente, olvidamos la importancia que tiene que la gente se sienta bien; lo importante es que dentro de la empresa exista un clima laboral sano y agradable, donde las personas se sientan valiosas y escuchadas”, dijo Patricia González Borbolla, especialista del ITESM.

Los programas de calidad de vida en el entorno laboral tienen como objetivo mejorar el grado en que los trabajadores son capaces de satisfacer necesidades personales, mediante sus experiencias dentro de la empresa. En este contexto, un programa de esta clase permite al personal mejorar su calidad de vida debido al cumplimiento de sus necesidades personales.

“Es indispensable que los empleados tengan motivaciones, que no se sientan utilizados, además de que obtengan buenas retribuciones salariales; esto provocará que se satisfagan las necesidades básicas del trabajador. Cuando esto no sucede, tenemos algunos indicadores que nos dicen cuando un empleado no tiene una buena calidad de vida; estos factores serían el ausentismo y la poca productividad”, afirmó.

Criterios para evaluar una buena calidad de vida en una empresa:

  • Retribuciones: el trabajador debe tener los ingresos suficientes para mantener un estándar social aceptable para vivir.
  • Seguridad y bienestar en el trabajo: establecer condiciones de trabajo que minimicen el riesgo de enfermedades y daños.
  • Oportunidades de crecimiento: expandir las capacidades del trabajador para que tenga oportunidades de ascenso, además de seguridad en el empleo.
  • Balanceo entre el trabajo y la vida: esto significa que los requerimientos de trabajo no afecten el tiempo libre del empleado.

Con buenas condiciones laborales:

  • Hay evolución y desarrollo profesional.
  • Una elevada motivación.
  • Menor rotación en el empleo.
  • Menores tasas de ausentismo.
  • Se reduce el tiempo de ocio.

[email protected]

CRÉDITO: 
Carlos Montes de Oca