Escasa, la cultura del ahorro para el retiro

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Sólo 6% de los mexicanos destina ingresos pensando en su vejez

Poseer un ingreso seguro a largo plazo para cuando llegue el momento de jubilarse no es algo que preocupe a los mexicanos, pues sólo 6% de las personas destina parte de lo que gana, a la prevención de su bienestar en la vejez.

De acuerdo con la encuesta Ahorro y Futuro, realizada por la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), en el 2011, 57% de los entrevistados acostumbra ahorrar, pero sólo 21% de ellos lo hace a través del sistema formal, mientras que el resto prefiere las tandas y los guardaditos.

Ante tal problemática, El Economista y elempresario.mx reunieron a especialistas en el Foro Finanzas Personales, realizado ayer en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Los expertos coincidieron en que la manera de asegurar una pensión a la hora del retiro laboral, 65 años, es mediante una planeación financiera a temprana edad.

Hugo Petricioli, regional manager México & Central América de Franklin Templeton Investment, comentó que en el 2006 la mitad de la población mundial fue considerada de clase media, cuyos ingresos le permiten invertir o destinarlos al consumo.

Estimó que para el 2025 existirán 5.5 billones de personas con esta condición económica, por lo que sugirió “fomentar el ahorro, así como prevenirse con seguros bancarios para solventar los gastos en la vejez”.

En su participación, Guillermo Díaz Ugalde, subdirector de Productos de Captación del Banco Monex Grupo Financiero, explicó que la correcta elección de un producto financiero ayudará a sacar el mejor provecho de sus recursos.

Los participantes en el panel “La planeación financiera como una herramienta de crecimiento” coincidieron en que lo más indicado para iniciar el ahorro para el retiro es destinar entre 10 y 15% del ingreso, combinándolo con aportaciones voluntarias.

Entre las recomendaciones de los especialistas que abordaron el panel “Manejo responsable y eficiente del crédito”, mencionaron que antes de solicitar un crédito, la pregunta obligada es qué se va a hacer con ese dinero.

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CRÉDITO: 
Samantha Álvarez