México tiene todo para ser exportador

Foto: Archivo./ elempresario.mx

Las exportaciones en el primer trimestre del 2010 ascendieron a 66,373 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 66,224 millones de dólares.

Aunque nadie duda de la importancia que reviste el fortalecimiento de nuestro mercado interno, jamás debemos olvidar que el crecimiento de México en las últimas dos décadas ha estado impulsado fundamentalmente por el sector externo. Los flujos de Inversión Extranjera Directa que han ingresado y las exportaciones de bienes fabricados en México han jugado un papel importantísimo en la historia económica de la nación en los últimos 25 años.

Hoy, en plena recuperación económica, los buenos resultados en las exportaciones de México provocaron que al primer trimestre del 2010 tengamos un superávit de la balanza comercial equivalente a 149 millones de dólares. Las exportaciones en el primer trimestre del 2010 ascendieron a 66,373 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 66,224 millones de dólares. Esto significó un aumento de las exportaciones de 32.8% respecto del primer trimestre del 2009.

Más exportaciones

Ante estos hechos tangibles, debemos pensar en la mejor manera de impulsar aún más nuestras exportaciones. Es por eso que Valentín Diez Morodo, presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), buscará en el contexto del XVII Congreso del Comercio Exterior Mexicano, encontrar las respuestas necesarias para continuar dicho impulso, sobre la base de fórmulas apropiadas para nuestro momento histórico y no necesariamente basadas en la negociación de nuevos Acuerdos de Libre Comercio bilaterales.

La tesis de Diez Morodo, empresario leyenda de las exportaciones mexicanas, es que México tiene todo para convertirse en un gran productor y exportador de manufacturas. Lo hemos demostrado ya con la producción de autopartes y de televisores, pero: ¿qué nos hace falta para que dicha experiencia pueda hacerse extensiva a otras industrias? ¿Qué necesitamos hacer para ser competitivos en la producción de muchas otras manufacturas?

Uno de los temas que preocupa a los empresarios mexicanos son las reglas de origen, pues se considera que fuera de las negociadas con Estados Unidos, las cuales se consideran laxas, las que se tienen en el contexto de otros acuerdos de libre comercio como son los casos de la Unión Europea y Centroamérica, son estrictas y complejas, por lo que deberían ser revisadas.

Desgravaciones

Otra de las preocupaciones de los empresarios es que las desgravaciones unilaterales que lleva a cabo la Secretaría de Economía, son muchas veces regalos a otros países que no pagan nada por dichas concesiones y sólo le quitan fichas y poder de negociación al gobierno mexicano a la hora de negociar acuerdos comerciales bilaterales o multilaterales. Muchos empresarios piensan que a estas alturas de la globalización, toda desgravación debe cobrarse, por lo que no es útil ni sabio desgravar unilateralmente.

Además de las controversias antes mencionadas, las cuales deben ser analizadas a profundidad y discutidas abiertamente, se tiene también interés por las cuestiones de propiedad intelectual y desarrollo tecnológico, competitividad, innovación, y no podía faltar el tema ecológico. Para desarrollar este último tema, participará en el Congreso el ganador del Premio Nobel de Química en 1995, el mexicano Mario Molina, quien hablará del cambio climático y su impacto en la economía global.

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