Empresarios con arte

Foto: Notimex./ elempresario.mx

Un acierto del Programa Nacional de Emprendedores de la Secretaría de Economía (SE) ha sido incorporar a dicho programa a los emprendedores vinculados con el arte, la cultura y el turismo. Poco a poco las personas que se dedican a estas actividades han ido convenciéndose de las ventajas que tiene incorporar una visión empresarial a sus actividades y así mejorar sus probabilidades de lograr un negocio exitoso y sustentable.

El apoyo de la SE a través del Fondo Pyme a la labor desarrollada por la Asociación Civil Emprendedores del Arte, la Cultura y el Turismo por México, sumado al de los secretarios de Desarrollo Económico y de algunos institutos de cultura estatales están haciendo posible que profesionales, trabajadores y estudiantes vinculados con estas áreas en diversas regiones del país estén despertando del letargo en el que han estado durante décadas y por primera vez busquen la manera de desarrollar empresas formales.

Este esfuerzo ha generado una nueva necesidad: la de contar con incubadoras de empresas especializadas en el apoyo a emprendedores artísticos, culturales y turísticos. Esta necesidad se está haciendo cada vez más evidente y ha generado ya algunos compromisos de gobiernos estatales de canalizar recursos para el desarrollo de este tipo de incubadoras.

Es importante mencionar que actualmente no existe en el país una oferta de servicios en esta materia, pues en realidad las incubadoras existentes no disponen de la experiencia necesaria para llevar de la mano a estos emprendedores y conducirlos al éxito que sus obras y productos podrían generar.

De entrada, existe un choque inmediato entre el enfoque de las incubadoras tradicionales y los emprendedores artísticos y culturales, pues estos últimos carecen de una visión de mercado.

En efecto, los artistas y profesionales de la cultura adolecen, en su gran mayoría, de una cultura y visión empresarial, lo que les impide desarrollar capacidades para generar un negocio próspero y sustentable. La visión empresarial permitiría que artistas y profesionales de la cultura pudieran identificar mercados específicos, a los cuales dirigir sus obras. Les permitiría conocer el tamaño del mercado, identificar las necesidades de los clientes y encontrar la manera de generarles una utilidad, lo que repercutiría de manera inmediata en el precio, al que sería posible vender la obra o producto cultural.

La visión empresarial les permitiría darse cuenta que no pueden ser todólogos. El secreto del éxito en los negocios está en una adecuada distribución de funciones y en una especialización cada vez mayor. Los artistas deben dedicarse a crear y no deben involucrarse en otros aspectos, como la administración de la empresa o las ventas. Además, la constitución y operación de la empresa no tiene porque ser tan cara que se vuelva prohibitiva. Muchas empresas exitosas se han iniciado básicamente con la aportación del trabajo de los socios fundadores.

Este viernes 28 de enero se realizará un nuevo Foro para Emprendedores del Arte, la Cultura y el Turismo, en la Universidad del Claustro de Sor Juana a partir de las 12 del día. Entrada gratuita.

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CRÉDITO: 
Alejandro González