Dificultades en el sistema fiscal

Foto: Especial./ elempresario.mx

Si se pudieran listar los países según la facilidad para pagar impuestos, México se ubicaría en el sitio 107.

Si se ordenaran los sistemas tributarios de acuerdo con el tiempo que dedica un causante mayor a cumplir con sus obligaciones, se colocaría en el puesto 15, pues el industrial utiliza en promedio 404 horas al año para pagar sus impuestos.

Y si se organizaran los países en función de la tasa promedio con que se gravan las actividades de las empresas, que en el caso de México está estimada en 50%, ocuparíamos el sitio 138 en una muestra de 183 países, según el estudio Paying Taxes 2011 del Banco Mundial y Pricewaterhouse Coopers.

En el mismo comparativo destaca el régimen mexicano como el séptimo respecto del número de declaraciones que tienen que realizar las empresas.

Al interior del documento se puede ver que una persona moral de República Dominicana, las Bahamas, la asiática Brunei Darussalam y hasta Botswana en África, tienen sistemas tributarios más amigables y fáciles de cumplir que el de México.

De acuerdo con Sergio Santinelli, socio del Colegio de Contadores Públicos de México, estos resultados son un reflejo de la realidad, que muestra lo complicado que es tributar en el país. “Por un lado está la mecánica del cálculo, es decir, la fórmula que debemos aplicar para determinar las cifras, y por el otro está el medio de pago”, refirió.

Experiencia mundial

Según el comparativo de PWC y Banco Mundial, el sistema tributario donde es más fácil pagar impuestos, es el país insular Maldivas.

Ahí, un industrial tiene que efectuar sólo tres pagos al año, la tasa tributaria promedio que tiene que pagar es de 9.3% y le dedica menos de una hora al trámite.

En México, la persona moral tiene que cumplir con seis pagos, lo que ubica al país como el séptimo con menos declaraciones al erario, pero se le tienen que dedicar 404 horas al año al cálculo de las obligaciones tributarias, cuya tasa gravable total es de 50.5 por ciento.

De acuerdo con la experiencia de Santinelli, una de las diferencias estriba en que, en otros países el cumplimiento de las obligaciones es tan sencillo como entrar a la página del banco y hacer el pago.

“Aquí en México, primero tenemos que hacer los cálculos, hay que meterse a la página del banco y efectuar el pago. A pesar de que los fondos son descargados de la cuenta bancaria del contribuyente, aún tenemos que darle un informe especial al gobierno para decirle cómo se determinó la cifra a pagar y hasta que no se entregue el reporte no se considera que ya pagamos. Por supuesto esto complica demasiado las cosas”, lamentó.

El estudio es una aproximación al sentimiento de los industriales del mundo, pues son ellos quienes comentaron sus experiencias en los distintos países. Los resultados pueden utilizarse como una guía para inspirar una reforma tributaria.

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CRÉDITO: 
Yolanda Morales, El Economista