Dan al Inadem golpe de realidad

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El recorte de 48.2% al presupuesto del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) para el 2017, ha levantado una ola de indignación entre el sector productivo, pero también manda el mensaje de que, para el gobierno federal, los resultados de su política de apoyo a las micros, pequeñas y medianas empresas y emprendedores, han sido insuficientes, consideran expertos.

El pasado 8 de septiembre, el gobierno federal presentó a la Cámara de Diputados el paquete presupuestario con el que operará el siguiente año, y que propone descontar en 50% los subsidios de los programas de la Secretaría de Economía sujetos a reglas de operación, entre ellos el Fondo Nacional Emprendedor (FNE), cuyos recursos pasarían a 3,760 millones de pesos, desde los 7,200 millones con los que opera este año.

Industriales y comerciantes del país han expresado su preocupación por el menor presupuesto con el que contará el Inadem desde su creación en 2013 y que es contradictorio ante la actual coyuntura económica, por lo que ya anticipan su defensa ante el Congreso.

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“Hay margen de maniobra en el gasto corriente y el gobierno puede hacer un esfuerzo para no afectar a programas de inversión o desarrollo social… Esperamos un paquete económico promotor del desarrollo económico y uno de ellos es el Inadem. Vamos a insistir en que en la reasignación de recursos se vea menos afectado”, adelantó Raúl Rodríguez, vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

Enrique Solana, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), consideró que el recorte que tendrá que analizarse con el nuevo secretario de Hacienda y con legisladores y recordó la problemática que aún tienen los comerciantes en los estados del sur por las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

“Las empresas se van a ver en graves problemas, ahí tenemos 70% del empleo… Le están apostando a no generar los suficientes empleos y adecuados ingresos. Es un círculo vicioso que, a lo largo, nos va a impactar desafortunadamente”, advirtió en entrevista.

Subsidios con pobres resultados

Desde su creación, el FNE ha estado bajo lupa. Ante las críticas, el presidente del Inadem, Enrique Jacob Rocha, argumentaba que se trata de un instrumento nuevo que se perfeccionaría con el tiempo, pero esta mejora continua con acaba de cuajar. Incluso, la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que entre 2013 y 2014 detectó irregularidades por cerca 1,400 millones de pesos, recomendó la suspensión total o parcial del fondo.

Entre las observaciones que hizo la ASF, destacan la falta de seguimiento a los programas y los criterios de evaluación de los proyectos por parte del Sistema Nacional de Evaluadores Especializados (SNEE), del cual no existe manual o documento que indique los criterios con los que se contrata a sus miembros.

Hasta el momento, el Inadem ha enfrentado los recortes haciendo sus propios ajustes, lanzando no sólo menos convocatorias, sino además con menos montos. Este nuevo tijerazo es, para Enrique Solana, un acto e incomprensible, pero que para Enrique Presburger Cherem se explica en que “los programas diseñados por el Instituto son ineficientes y es dinero desperdiciado”.

Doctor en Política y Administración Pública y director general de la sofom Factor Exprés, Presburger Cherem indica:

“El recorte no me sorprende. Al final de día fue un golpe de realidad entre el discurso y la relación del gobierno mexicano con los emprendedores. El Inadem está para apoyar a los emprendedores, hay cientos de funcionarios trabajando ahí, de sueldos y miles de millones de pesos, pero la realidad es que a las pymes no se les impulsó de ninguna manera”.

Uno de los grandes pendientes del Inadem ha sido medir el impacto en la productividad de su población objetivo, las mipymes y los emprendedores. Esta falta de indicadores también fue señalada por la Secretaría de Hacienda. La Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Mipymes (Enaproce) 2015, no da un dato específico sobre este particular, pero sí indica que 85.7% de estas empresas desconoce los programas de promoción y apoyo del gobierno federal.

El empresario señala que, con sus reglas de operación, el Inadem generó una dinámica perversa en la que los supuestos despachos de asesores a los que los emprendedores se ven obligados a acudir, se llevan la mayor tajada del recurso.

El Inadem debe ser un facilitador de instituciones, no un sustituto de éstas”, expone Presburger y recomienda desparecer el esquema de convocatorias, por ser ineficientes y que sólo propician que el dinero se quede en manos de muy pocos actores.

“Los apoyos a las pymes no deberían concentrarse en regalar cosas, sino en crear marcos regulatorios y financieros adecuados y perdurables en el tiempo, en cuestiones importantes como el empleo, la infraestructura y le financiamiento, que son la parte fina para que una empresa sobreviva”, concluye.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda, Zyanya López y Lilia González / El Empresario