Créditos bancarios ahogan pymes culturales

Foto: Archivo/El Economista

El apoyo que otorga Conaculta no funciona para el sector: Reinventa

Anunciado con bombo y platillo por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Programa Nacional de Fomento y Estímulo a las industrias creativas y las empresas culturales no le sirve al sector.

“No funcionan. Los créditos que nos propone Conaculta tienen 12% de interés anual, cosa que ahoga automáticamente a las industrias creativas y culturales; el interés es bastante más elevado que otros créditos que ya existen”, dice Carlos Acosta, presidente de Reinventa Incubadora de Ideas AC.

El programa crediticio fue idea del Conaculta, institución que sería un respaldo para que se les otorgara el crédito a las pymes culturales, pero eso no parece marcar diferencia en el trámite del crédito.

La promotora cultural Bárbara Martínez dice que ha estado en comunicación con un agente de cuenta: “En realidad, es igual que hacer una solicitud para un crédito bancario normal, en palabras del agente; la única diferencia es que le otorgamos puntos extra al solicitante por tener una empresa cultural, pero de cualquier manera tienen que aplicar como en cualquier otro crédito”.

Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, convocó al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), Nacional Financiera (Nafinsa) y el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) a lanzar el Programa Nacional de Fomento y Estímulo a las Industrias Creativas y las Empresas Culturales el pasado 9 de julio.

Fueron colocados 120 millones de pesos en los bancos a través de Nafinsa con créditos hasta por 4 millones de pesos a una tasa de interés de 12 por ciento.

“La dinámica y el esquema para otorgar los créditos no están diseñados para el sector. El gobierno puede hacer mejores programas y debe recordar que una pyme cultural tiene rentabilidad social y un impacto que beneficia a la sociedad, por lo que necesita otro tipo de esquemas”, agregó Acosta.

No es un puesto de carnitas

Los créditos no pueden ser usados como capital semilla, uno de los requisitos del programa del Conaculta es que la empresa cuente con una operación mínima de dos años sin deudas y capacidad de pago.

“Es una política impuesta por los bancos, pero el gobierno debió de haber pensado el programa de otra manera y, sobre todo, ser sensible a la vida de una pyme, que en promedio, es de dos a tres años para identificar el retorno de inversión y un plazo de cinco años donde ya hay utilidad”, explicó Carlos Acosta.

Además, la pyme cultural debe ser una empresa con antecedentes favorables en Buró de Crédito, contar con información financiera sana y tener un aval y/o obligado solidario.

“El problema reside en los estados financieros de estas empresas, las cuales no generan activos que respalden su valor en libros, haciéndose por eso inconfiables. Esto se puede solucionar si se entiende el tipo de producto que ofrecemos en el mercado”, expresó Arturo Sastré, miembro del Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (Grecu) de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

“Hasta hoy y en mi experiencia, al trabajar con pymes culturales, casi ninguna sale adelante si aplican a un crédito bancario, porque los procesos son diferentes. Por eso, es necesario diseñar programas específicos que atiendan al sector”, opinó el Presidente de la Incubadora Reinventa.

Cuauhtémoc y Pelé
 meten gol a Conaculta

Hace unas semanas, Santander anunció la colocación de 2,500 millones de pesos en créditos para pequeñas y medianas empresas (pymes) a una tasa de interés fija de 8% anual, la más baja del mercado, aseguran en un spot Cuauhtémoc Blanco y Pelé.

Un crédito mucho más atractivo y con una tasa más baja que la del Programa Nacional de Fomento y Estímulo a las Industrias Creativas y las Empresas Culturales, que entregaría Banorte.

“En general, es buena idea que por fin se reconozca al sector y la necesidad de ofertar créditos financieros a las industrias creativas y culturales… Pero el Conaculta no se ha puesto a investigar a profundidad cómo funcionan, porque nuestra industria se basa en el desarrollo de ideas, su potencial económico se encuentra en la propiedad intelectual y son inversiones a largo plazo”, finalizó Carlos Acosta.

Definición de una pyme cultural

Entendemos por industria creativa y por empresa cultural a las unidades económicas que desempeñan una actividad productiva legalmente establecida, basada en bienes, servicios, mercancías y/o productos que están constituidos, fundamentalmente, por un componente creativo en su cadena de producción.

De igual forma, que ponen en circulación valores simbólicos para la sociedad y que no necesariamente tienen producción masiva ligada a corporativos nacionales y/o extranjeros para cubrir mercados locales y globales.

“Las industrias creativas y las empresas culturales comercian bienes, servicios, mercancías y/o productos como resultado de la transformación del proceso creativo, y median en el mercado con el propósito de colocar su producto a disposición de los consumidores y/o clientes para obtener ganancias y permanecer en él a largo plazo”. (Fuente: Fonca)

El Economista buscó la versión y resultados del Programa Nacional de Fomento y Estímulo
a las Industrias Creativas y las Empresas Culturales sin éxito. Alberto Estrada, subdirector de Proyectos Sectoriales de Nafin, prometió entregar los resultados preliminares del programa pero hasta el cierre de esta edición no lo había hecho. El Conaculta no prometió ni entregó información al respecto.

[email protected]

CRÉDITO: 
Vicente Gutiérrez, El Economista