Crecen divisas turísticas el primer trimestre

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Llegada de viajeros internacionales se contrajo 1.1% a tasa anual en el periodo

La llegada de divisas turísticas en el primer trimestre del año registró un incremento de 7.7%, respecto del mismo periodo del 2012, al sumar 3,875 millones 621,700 dólares y el gasto medio pasó de 184.9 a 201.7 dólares, informó el Banco de México (Banxico).

Sin embargo, la llegada de turistas internacionales (que incluye a los segmentos de turistas de internación y turistas fronterizos) mostró una baja de 1.1% respecto de los mismos meses del año pasado. De enero a marzo arribaron a México 6 millones 78,430 personas.

Dicha categoría es la que utiliza la Organización Mundial de Turismo (OMT) para su listado de los países receptores. Entre enero y febrero la reducción fue de 0.05% y en enero de este año 0.06 por ciento.

El incremento de los turistas de internación, que pernoctan por lo menos una noche en el país, fue el que impulsó los resultados. Su derrama económica fue de 3,185 millones 946,760 dólares, alza de 7.8% y totalizaron 3 millones 884,630 personas, 2% más que el año pasado.

Con base en las cifras del instituto central, el arribo de turistas fronterizos se redujo 6%, al pasar de 2 millones 336,090 a 2 millones 193,090 personas, a pesar de que su gasto promedio sí exhibió un incremento de 4.1%, al ascender a 58.6 dólares.

Cruceros, abajo

Entre enero y marzo, el sector de cruceros en México mantiene sus cifras negativas y se mantiene como el más afectado. En ese periodo llegaron a puertos del país 1 millón 528,450 excursionistas, lo que significó una baja de 12%, mientras que sus divisas se contrajeron 7%, al pasar de 164 millones 340,640 a 152 millones 970,370 dólares.

El subsecretario de Operación Turística, Carlos Joaquín González, ha asegurado que en las próximas semanas se presentará una estrategia que buscará que las empresas navieras que han dejado de recorrer puertos mexicanos por cuestiones de inseguridad y renovación de producto regresen a la brevedad.

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CRÉDITO: 
Alejandro de la Rosa, El Economista