Cine, un nicho para emprendedores

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Productores independientes, con oportunidades en el séptimo arte

La producción de largometrajes en el país ha superado los 70 filmes anuales en los últimos tres años, de acuerdo con datos del Anuario estadístico de cine mexicano, editado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine); esta cifra refleja la actividad de las 300 pequeñas y medianas empresas (pymes) insertadas en la industria cinematográfica que participan en las diferentes etapas de producción de una película.

En el 2011 se realizaron 111 largometrajes nacionales y 500 cortometrajes, en los que se calcula que la participación estatal en los recursos para estas producciones fue de cerca de 80%, a través de financiamientos y fideicomisos como el Fidecine y el Foprocine que apoyan la producción cinematográfica.

Pedro Araneda, director general de la Asociación Mexicana de Cineastas Independientes (AMCI), dijo que para los emprendedores de esta industria es una ventaja la existencia de estos fondos; sin embargo, en el país se enfrenta una falta de visión de negocios que permita que quienes se sumen a este sector puedan tener éxito.

“El cine debe ser visto como una industria cultural, que debe generar recursos para el pago del personal creativo, técnico y administrativo. Por ello, el progreso de la cinematografía depende mucho de la oferta educativa. En los últimos años ha habido un crecimiento en las escuelas de cine en las que el séptimo arte se ve como proceso empresarial, que brinda no sólo desarrollo artístico a los jóvenes, sino conocimientos de negocio”, explicó.

El Director de la AMCI destacó que los emprendedores del campo audiovisual tienen ante sí opciones para sumarse a la industria, pues afirmó que al estudiar cine no se preparan sólo para ser directores: “Tienen la posibilidad de trabajar en televisoras, el campo del videoclip, el mercado publicitario y, por supuesto, los largometrajes”.

Cruzando fronteras

Una de las perspectivas que no deben perderse de vista es la búsqueda de capital extranjero, pues cabe destacar que del total de largometrajes hechos en el país durante el 2011, 73 fueron producciones comerciales y 20% de ellas coproducciones internacionales, con 14 películas, duplicando la cifra del 2010.

Araneda reconoció que la internacionalización es uno de los caminos más seguros de los emprendedores del sector para traer las formas de trabajo de otros países a las producciones nacionales y crear así contenidos de vanguardia.

La Asociación cuenta con un sello llamado International Institute for Film and Acting, que funciona como escuela de cine ubicada en Hollywood, en la que los estudiantes pueden interactuar con productores ya probados en el mercado internacional y aprender de su experiencia.

Buenas nuevas

Jesús Meza Lueza, director de la licenciatura en Comunicación y Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey, comentó que los nuevos productores y emprendedores de los diferentes sectores de la industria audiovisual viven un momento histórico, debido al reciente anuncio de la Cofetel de la aprobación para licitar nuevas frecuencias en televisión, que derivará en la creación de una tercera televisora.

El académico apuntó que aunque tal anuncio es una noticia esperanzadora para el sector, se debe tomar con prudencia, debido a que aún está pendiente la publicación de las especificaciones para licitar las frecuencias y sólo entonces se podrá saber, a ciencia cierta, qué tan amplias son las posibilidades de consolidación de los emprendedores.

Más allá de la producción

Una alternativa para quien busca invertir en un proyecto relacionado con la industria del cine consiste en convertirse en inversionista en el área de la exhibición, que es el tercer componente del negocio cinematográfico.

Esto se puede hacer si invierte en Cinelux, el primer proyecto de franquicias para esta industria, de Alfonso Arau, en el que el emprendedor es dueño del cine y contrata a la empresa para supervisar la operación y construcción del mismo.

“Esta iniciativa consiste en llevar el cine a la población que actualmente no tiene acceso a él, a través de un proyecto en el que la entrada costaría entre 20 y 35 pesos y que sería complementado con otras actividades culturales”, precisó el empresario.

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CRÉDITO: 
Marisela Delgado