Software contable para pymes, ¿por qué tener uno?

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En México, el 59% de las pequeñas y medianas empresas realiza su contabilidad por medio de hoja de papel y papel, lo cual genera procesos lentos y tediosos, por ello la tecnología juega un papel fundamental, pues al instalar un sistema contable las compañías pueden tener información de lo que pasa en su empresa en tiempo real y por así tomar decisiones estratégicas basadas en datos reales.

Aunque cada vez más pymes se suman a la tecnología y adquieren software que les ayude a administrar sus procesos administrativas, los costos y la implementación siguen siendo algunas de las barras, por ello, Click Balance, sistema contable con más de 15 años de experiencia, lanza un sistema especializado en pequeñas empresas.

“Es el primer ERP (Planificación de Recursos Empresariales. Por sus siglas en inglés) en línea en otorgar una membresía gratuita por tiempo ilimitado. Además, ofrece a sus clientes los más altos estándares en seguridad, por lo que la información está resguardada en total confidencialidad con respaldos automáticos, gracias a que todos sus aplicativos se encuentran alojados en la nube”, mencionó Manuel Durán, CEO de la compañía.

El software está diseñado para hacerles más fácil las operaciones, pues cuenta con una aplicación móvil que está disponible las 24 horas del día, acceso simultaneo y todas las actualizaciones del SAT, es decir, que se puede conectar desde cualquier lugar sin necesidad de trasladarse a la empresa.

“Hemos diseñado una versión para las pymes, para que migren fácilmente su operación”, a fin de que lleven toda la información en un solo sistema, sin necesidad de cambiar de una aplicación a otra.

El directivo comentó que con Click Balance, muchas de las operaciones se generan de forma automática, por ejemplo al hacer una factura se cran inventarios y pólizas contables, así se puede llevar un control de inventario más dinámico. “Esta información es en tiempo real, si en la tarde tienes más ventas se puede saber cuánto”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario