Reforma fiscal, sin facilidades para las pymes

Es desafortunado que la reforma fiscal no tenga nuevas reglas o estímulos para pymes. Foto: Shutterstock

Aunque se indican nuevas obligaciones, no hay incentivos ni grandes beneficios para estas empresas

El 9 de diciembre, se publicó el decreto sobre la reforma fiscal 2020, donde se hacen modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta, del Impuesto al Valor Agregado, del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios y del Código Fiscal de la Federación, cambios que las empresas no deben dejar pasar, especialmente las pequeñas y medianas empresas (pymes).

En entrevista con El Economista, Jaime Rojas, especialista en consultoría y cumplimiento fiscal, y socio en Skatt Asesores Fiscales, explicó que la nueva reforma tiene como objetivo desalentar prácticas indebidas como el outsourcing y la compra de facturas falsas, y da nuevas obligaciones a las empresas. Sin embargo, para las pymes no ofrece beneficios, lo que puede afectar sus operaciones.

“Al hablar de la reforma fiscal con un enfoque hacia las pymes, diría que es muy desafortunado que la propia reforma no tiene nuevas reglas o estímulos para estas empresas con el fin de que avancen y crezcan más rápido”, dijo.

Destacó que una reforma fiscal debe estar totalmente alineada con la política económica del país, y si lo que se busca es reactivar la economía y fomentar el crecimiento a través de la actividad interna se debe apoyar más a las pymes, que son la base de la economía nacional, al representar 97.3% del mercado, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

A pesar de ello, enfrentan un gran reto, comenzando por el tema fiscal al abrir una empresa. Si un emprendedor quiere comenzar un negocio, debe contribuir al Servicio de Administración Tributaria (SAT) 42% de las utilidades que genere.

“La reforma puede provocar en las pymes un temor mayor e incluso sufrir abusos por las autoridades fiscales, al no tener buen asesoramiento sobre los temas, un caso común al ser una pyme”, puntualizó Rojas.

Los cambios

Entre los cambios más destacados está desalentar prácticas indebidas, tales como las dadas en el outsourcing y al momento de comprar facturas, situación que da más poder al SAT.

“Las reformas están encaminadas a dar más facultades al SAT para fiscalizar y tener más control respecto de los contribuyentes, y también para determinar que administradores y accionistas tengan responsabilidad solidaria de reportar cuando se presente este tipo de situaciones”, agregó.

Entre los retos que se deberán enfrentar está la cantidad de ingresos. Por ejemplo, si una empresa factura arriba de 7 millones de pesos, podrá ser calificada como delincuencia organizada.

Asimismo, Rojas destacó que las reformas son un conjunto que está propiciando mucho más control por parte de la autoridad fiscal, mucha más carga administrativa para las empresas y una preocupación para empresarios y accionistas por las medidas que pueden tomar.

En el caso de las empresas que hagan tratos con multinacionales, también vivirán cambios. Si la organización que recibe un ingreso por el pago hecho en México, pero radica en un país donde la tasa de impuesto es menor a 22.5%, ese pago no será deducible de impuestos en nuestro país y la empresa deberá absorberlo como costo adicional. Esto puede encarecer el hacer negocios en México.

“Todo esto afectará la actividad económica de las empresas. Para las pymes representa un fuerte golpe porque con la restricción no podrán hacer deducibles los intereses necesarios, pese a que justifiquen que los gastos son necesarios”, precisó Rojas.

La venta de servicios y productos a través de Internet también está dentro de las modificaciones de la reforma. Se le retendrá un Impuesto sobre la Renta.

¿Cómo actuar?

Rojas indicó que, si bien habrá cambios que preocuparán o incluso pueden asustar, lo mejor, como pequeños empresarios, es buscar un cumplimiento fiscal preciso, es decir, que se dejen ayudar y asesorar por buenos especialistas.

“En la pyme, la parte fiscal va rezagada al hacer su cálculo de impuestos, por ello se vuelven objetivo fácil para proveedores que venden facturas u ofrecen los esquemas de outsourcing, porque garantizan ahorros. Esto es un riesgo muy alto que puede evitarse con la mejor asesoría”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario