Las pymes necesitan crear su propia fábrica de startups

Conocer y entender al cliente es fundamental. Foto: Shutterstock

Las empresas requieren habilitar un área de desarrollo tecnológico.

Hace algunos años, se hablaba de la necesidad de que las empresas se sumaran a la digitalización, ahora ya se conoce la importancia y cada vez más compañías se vuelven digitales, desde la creación de una aplicación móvil hasta un sistema automatizado en una planta de producción.

Para Alejandro Canela, vicepresidente y country manager de Siemens para México y América Central, el costo de la digitalización ya no representa problema, porque a diferencia de años anteriores, cuando los precios eran muy elevados, hoy son más bajos, al grado de que se pueden adquirir equipos a 10% de lo que antes costaba.

“Ya no es un tema de si se debería o no hacer, sino que es fundamental para la sobrevivencia de las compañías. No se puede competir sin considerar la digitalización como algo fundamental”, explicó Alejandro Canela en entrevista a El Economista.

Con la digitalización, una empresa puede hacer entre 30 y 70% más eficiente su posicionamiento en los puntos de venta, esto es posible porque, a diferencia de los procesos tradicionales que toman meses, en el mundo digital se logra en semanas.

La oferta también es variada, por ejemplo, herramientas que ayudan a llevar el producto al mercado lo antes posible y muchos de ellos sin costo, tal como Solid Edge for Startups, programa de Siemens que permite a las pymes acceder a herramientas de software para desarrollar un producto a través de diseño CAD, simulación de fabricación, gestión de datos y rendimiento. El objetivo es ayudarles a incursionar de forma más sencilla en la digitalización.

“Con esto, las pymes pueden ver cómo será el producto, su comportamiento, costos de producción e incluso hacer pruebas sin necesidad de invertir un solo tornillo. Cuando una pyme puede crear producto de una forma digital, lo hace más rápido, barato y tiene la capacidad de probar muchas veces y sale al mercado en menos tiempo del esperado”, expuso.

Fábrica de software

Ya no se trata de sólo adquirir un sistema, ahora las empresas requieren desarrollar su propio software y estar actualizándolos constantemente, para así ser más ágiles, tener mejor comunicación y seguridad; el problema es que no siempre saben cómo hacerlo.

Gerardo Flores, vicepresidente y director general de CA Technologies, dijo que primero se debe analizar dónde está la disrupción tecnológica del negocio, conocer y entender al cliente para después incorporar esa información en un modelo de software.

Después, se requiere habilitar a las empresas para que tengan un área de desarrollo tecnológico de software alineado a un producto final, esto es lo que realiza Fábrica de Software, un modelo de acompañamiento tecnológico desarrollado por CA Technologies.

La visión es que las ideas digitales de los negocios se logren sin barreras y que se rompan paradigmas, a fin de insertar la economía digital y brindar mejores servicios, reducir costos e incrementar ventas.

La Fábrica de software tiene cuatro pilares: el primero es agilidad, en el cual la empresa mantiene constante retroalimentación con los clientes a fin de conocer los intereses y necesidades del consumidor; el segundo es incorporar esos insigth­ del cliente a un objetivo final o hacer las adecuaciones necesarias si es que ya se tiene un producto; el tercero es la seguridad que se mantiene a lo largo de la creación del software, y el cuarto la automatización del software que permite hacer un proceso más rápido.

Con esto, las empresas reducen el tiempo de transformación digital, por ejemplo, KIO Networks, empresa mexicana que brinda servicios en la nube, que buscaba una solución tecnológica que le ayudara a mantener su eficiencia, optimizara la gestión de infraestructura y mantuviera el valor a sus clientes.

La compañía adoptó CA Unified Infrastructure Management para gestionar cerca de 4,000 dispositivos propios y de clientes, con ello redujo 35% los tiempos de respuesta a los clientes y ganó mayor eficiencia, tornándose más competitiva y preparada para las nuevas demandas de la industria.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza y Elizabeth López / El Empresario