Merecemos una regulación innovadora: Uber

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Las Vegas.- El 2014 fue un año en que Uber, plataforma tecnológica que conecta conductores privados con pasajeros, vivió una ola de bloqueos y protestas alrededor del mundo por parte de la industria de taxistas y transportación pública, así como prohibiciones por parte de las autoridades.

Autoridades en ciudades de países como España, Australia Alemania, Francia, India, Reino Unido, Corea del Sur y en Estados Unidos han prohibido el servicio de Uber. El argumento es similar en los países donde ha enfrentado resistencia: es una competencia desleal para la industria tradicional y plantea preocupaciones en materia de seguridad de los pasajeros.

La ciudad de México no es la excepción donde los taxistas concesionados han interpuesto una demanda penal contra Uber y Cabify por violar las reglamentaciones actuales de transporte e incluso les han equiparado con los taxis pirata.

Pero Uber difiere. En una entrevista con El Economista concedida durante la International CES 2015, el director de Políticas Públicas de Uber, Justin Kintz dice que tanto las industrias como los creadores de políticas públicas deben reconocer a Uber como una plataforma y un modelo de negocio innovador y, como tal, "merecemos una regulación innovadora porque no somos una empresa de taxi.

-Dicen que es mejor pedir perdón que pedir permiso. ¿Uber tiene algo por qué disculparse?

Cuando vemos los beneficios en ciudades como México, tienes una alternativa de transporte que es más accesible para mucha gente que usa tecnología al darles una experiencia más confiable, y ahora con nuevos controles de seguridad que la gentr de la ciudad de México, viajeros y turistas realmente aprecian.

Creo que eso beneficia y cuando ves la información que nosotros hemos visto, los precios de transportación están baja do en ciudades donde tenemos gran presencia, una mayor cantidad de comunidades con servicio de transporte y un nuevo segmento del mercado que está usando estos servicios que, de otra forma, no utilizarían y creo que los beneficios son inmensos, especialmente en México, un mercado que realmente está despegando.

-¿Es posible una regulación que concilie la industria de los taxistas y transporte público con plataformas como Uber?

Lo que vimos en Illinois (Estados Unidos) hace unas semanas es que se aprobó una ley que no sólo estableció un régimen regulatorio para Uber X, pero tambièn dio a taxi industria la habilidad de tener precios dinámicos y eso permite a la industria de los taxistas el competir basado en la demanda del mercado y eso era algo que ellos querían. Creo que es un modelo exitoso y un modelo similar podría funcionar en México. Uber quiere estar en México por mucho tiempo y espero que los legisladores empiecen a crear políticas similares.

-En México, taxistas no quieren una normatividad especial para Uber sino que adopten la misma regulación que ellos o dejen de operar. ¿Uber estaría dispuesto a someterse a las mismas normas para los taxistas?

No. No somos un servicio de taxi; somos una compañía de tecnología y proveemos a la industria de transporte las herramientas para que puedan encontrar pasajeros y generar ingresos. Diría que hay probablemente regulaciones que no están funcionando para los taxistas y que deben reconsiderarse para permitir que generen más dinero y aumente la confianza en sus servicios.

Nosotros somos pro taxi pero estamos en contra de que las compañías de taxi utilicen las políticas públicas para que expulsen a Uber de las ciudades. Hemos demostrado que estamos dispuestos a trabajar en conjunto para crear un marco regulatorio mejor para toda la industria de transportación.

-¿Cómo ves el 2015 en materia regulatoria? ¿Será el año en que puedan reconciliarse?

Hay un momentum es Estados Unidos donde varias jurisdicciones están aprobando nuevas leyes que permitan el funcionamiento apropiado de la industria de transportación colaborativa. Ciertamente la industria existente de Uber Black ha estado aceptada ampliamente y es un efecto que veremos en el resto del mundo y lo veremos en México y América Latina tan pronto se entienda mejor el modelo de negocio porque la gente, erróneamente, nos considera como un servicio de taxi.

-¿Cómo afectan estos problemas al negocio de Uber?

Esta lucha legal definitivamente nos distrae de nuestra habilidad de crecer, pero aun así estamos creciendo rápidamente a pesar de esto debido a que se está ganando popularidad y la gente en México ama tanto el servicio que nos permite ahora ser una alternativa a lo que estaban obligados a tener y creo que es algo necesario porque cuando un cambio llega tan rápido, para los jugadores tradicionales es difícil mantener el estatus quo.

-¿Estos desafíos podrían afectar eventualmente la salida al mercado bursátil?

No sé qué depara el futuro en ese sentido pero somos por ahora una empresa privada y estamos creciendo muy rápido, y estamos lidiando con lo que está pasando ahora.

-¿Cuál es el papel que Uber juega para dar mayor certeza a los usuarios en torno a la seguridad de pasajeros y conductores?

Todos los días trabajamos para que las tecnologías y herramientas que proveemos puedan generar mayor seguridad para la gente que utiliza los vehículos y mejorar los estándares no sólo para nosotros sino para toda la industria y para que los gobiernos que están regulando las medidas de seguridad queremos garantizar que los usuarios están lo más protegidos posibles.

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CRÉDITO: 
Julio Sánchez Onofre / El Economista