Inauguran la Semana Nacional de la Ciencia y Tecnología

Foto: Facebook Conacyt

El Zócalo será el lugar donde 76 instituciones ofrecerán más de 130 actividades diarias

Con un robot llamado Zeno capaz de hacer muecas humanas y con muestras exclusivas de museos interactivos del país, que sólo podrán ser vistas en el Zócalo capitalino, se inaugurará este 8 de noviembre la Semana Nacional de la Ciencia y Tecnología (SNCyT).

El robot, diseñado por la Universidad de Virginia y adquirido por el IPN, ha sido programado en otros países para tratamiento con niños de autismo y será exhibido al público por primera vez para festejar el vigésimo aniversario de este evento.

El Conacyt, institución que convocó a tomar el Zócalo a 76 instituciones en más de 130 actividades diarias, mostrará el potencial del descubrimiento y la innovación para mover a México hacia el crecimiento y el desarrollo, como inversión de su presente y futuro.

Este año el tema será Descubrimiento e Innovación, y es que “la ciencia la tecnología y la innovación son asignaturas pendientes que los gobiernos federales no habían colocado -por lo menos en los últimos 15 años- como prioritarias en la agenda, lo que llevó al país al rezago y a perder competitividad frente a naciones que sí lo hicieron”, externó José Franco, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

En conferencia de prensa, Jesús Mendoza, subdirector de Radio y Televisión del Conacyt, refirió que en el 2012 asistieron 73,830 personas y que esperan aumentar esta cifra con talleres, redes temáticas, museos interactivos, con la presencia de consejos estatales de ciencia y tecnología, de empresas y programas de vocaciones científicas.

Sobre este último tema, dijo que será “una muestra de programas que sirven para detectar talento científico en niños y jóvenes y poder canalizarlos y aprovecharlos, pero también habrá exhibición de programas especializados para despertar vocaciones científicas y tecnológicas, que son una de las grandes necesidades de México”.

[email protected]

CRÉDITO: 
Elizabeth Ruiz Jaimes, El Economista